HidroRed 
Se admiten sugerencias y nuevas aportaciones

     

Tesis doctoral presentada en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales,
Universidad de Buenos Aires, 1T;170 pags. , 2T;105 pags.

DESARROLLO METODOLÓGICO PARA EL ANÁLISIS DEL RIESGO HÍDRICO POBLACIONAL HUMANO EN CUENCAS PERIURBANAS

CASO DE ESTUDIO: ARROYO LAS CATONAS,
REGION METROPOLITANA DE BUENOS AIRES

 

DIRECTOR TESIS: M. P. Auge.
CODIRECTORA TESIS :Mg. M. J. Di Pace

Por: Dra. Ana Carolina Herrero

Profesora Catedra Ecologia Urbana - Instituto del Concurbano -
Universidad Nacional de General Sarmiento
J.M. Gutiérrez 1150 (1613) - Los Polvorines - Pcia. Buenos Aires - Argentina
aherrero@ungs.edu.ar

(Argentina, Buenos Aires, 2006)


INDICE

Resumen
Summary
Abreviaturas

Introducción

I. Hipótesis y objetivos

II. Consideraciones generales

III. Antecedentes de la investigación

III.1. Desastre, Riesgo Poblacional, Amenaza y Vulnerabilidad Social
III.2. Recurso hídrico en la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA)

III.2.a. Captación y uso del recurso agua
III.2.b. Recurso hídrico subterráneo
III.2.c. Inundaciones
III.2.d. Recurso hídrico superficial

IV. Área de estudio

IV.1. Aspectos socio-demográficos

IV.1.a. Localización, superficie, límites y conectividad
IV.1.b. Demografía

IV.2. Aspectos físicos

IV.2.a. Clima
IV.2.b. Morfología e hidrografía
IV.2.c. Geología y comportamiento hidrogeológico

IV.2.c.i. Estratigrafía
IV.2.c.ii. Historia geológica y lineamientos estructurales
IV.2.d. Edafología

IV.3. Configuración y estructura geográfica
IV.4. Aspectos socioeconómicos

V. Materiales, metodología y resultados

V. 1. Información base

V.1.a. Delimitación de cuenca y subcuencas
V.1.b. Digitalización de los cursos de agua
V.1.c. Clasificación de los usos de suelo
V.1.d. Homologación de radios censales a la unidad espacial “subcuenca”

V. 2. RECURSO HÍDRICO SUBTERRÁNEO

V.2.a. Indicadores de vulnerabilidad social en relación a la contaminación hídrica subterránea

V.2.a.i. Fuente de captación del recurso y vía de disposición de excretas
V.2.a.ii. Densidad poblacional

V.2.b. Vulnerabilidad social frente a la contaminación del recurso hídrico subterráneo, Cuenca Las Catonas
V.2.c. Indicadores de amenaza en relación a la contaminación hídrica subterránea

V.2.c.i. Hidrodinámica: Vulnerabilidad Intrínseca de los acuíferos Pampeano y Puelche
V.2.c.ii. Reservas
V.2.c.iii. Hidroquímica subterránea y vulnerabilidad específica de los acuíferos Pampeano y Puelche

V.2.d. Amenaza frente a la contaminación del recurso hídrico subterráneo, Cuenca Las Catonas
V.2.e. Riesgo poblacional frente a la contaminación hídrica subterránea, Cuenca Las Catonas

V.3. INUNDACIONES

V.3.a. Indicadores de vulnerabilidad social en relación al proceso de inundaciones

V.3.a.i. Densidad poblacional
V.3.a.ii. Necesidades Básicas Insatisfechas

V.3.b. Vulnerabilidad social frente a las inundaciones, Cuenca Las Catonas
V.3.c. Indicadores de amenaza en relación a las inundaciones

V.3.c.i. Climatología y Balance hídrico
V.3.c.ii. Conductividad hidráulica del suelo
V.3.c.iii. Topografía natural
V.3.c.iv. Topografía artificial: Antropobarreras
V.3.c.v. Cobertura edáfica impermeabilizada artificialmente

V.3.d. Amenaza frente a las inundaciones, Cuenca Las Catonas
V.3.e. Riesgo poblacional frente a las inundaciones, Cuenca Las Catonas

V.4. RECURSO HÍDRICO SUPERFICIAL

V.4.a. Indicadores de vulnerabilidad social frente a la contaminación hídrica superficial
V.4.b. Indicadores de amenaza en relación a la contaminación del recurso hídrico superficial

V.4.b.i. Establecimientos industriales
V.4.b.ii. Estudio fisicoquímico de los cursos de agua superficial

V.4.c. Riesgo poblacional frente a la contaminación del recurso hídrico superficial, Cuenca Las Catonas

VI. Conclusiones y recomendaciones

VI.1. Acerca de los resultados obtenidos

VI.1.a. Servicio de infraestructura de agua potable y saneamiento
VI.1.b. Recurso hídrico subterráneo
VI.1.c. Inundaciones
VI.1.d. Recurso hídrico superficial
VI.1.e. Riesgo hídrico poblacional - Cuenca del Arroyo Las Catonas

VI.2. Acerca del desarrollo metodológico e innovaciones

VII. Discusión
VIII. Bibliografía
IX. Glosario de Terminos


RESUMEN

DESARROLLO METODOLÓGICO PARA EL ANÁLISIS DEL RIESGO HÍDRICO
POBLACIONAL HUMANO EN CUENCAS PERIURBANAS

CASO DE ESTUDIO: ARROYO LAS CATONAS,
REGIÓN METROPOLITANA DE BUENOS AIRES

La realización de investigaciones interdisciplinarias constituye, desde hace unos años, una preocupación dominante. La búsqueda del trabajo conjunto de distintas experiencias disciplinares surge sin duda, como una reacción contra la excesiva especialización que prevalece en el desarrollo de la ciencia contemporánea. Así es como esta tesis doctoral se desarrolla desde la Ecología Urbana, disciplina nueva que surge aplicando conceptos y teorías de la ecología tradicional, que está delineando aún su cuerpo teórico y que se ocupa del estudio de las interrelaciones entre los habitantes de una aglomeración urbana y sus múltiples interacciones con el “ambiente” (social, físico, económico, institucional, cultural).

Considerando entonces a las cuencas como elementos sintéticos del funcionamiento del “ambiente”, en este trabajo se desarrolla una metodología que optimiza el manejo del recurso hídrico en cuencas periurbanas, mediante la determinación de subcuencas con diferentes grados de riesgo poblacional humano en relación a los procesos inundación y contaminación del agua subterránea y superficial. Se considera el riesgo hídrico poblacional como la interacción de la amenaza (evento que azota a la población), con el de vulnerabilidad social (sectores sociales y afectación).

Mediante la creación y aplicación de indicadores de estado se jerarquizan subcuencas, estableciendo órdenes de importancia según los diferentes grados de riesgo poblacional, que es donde convergen los niveles más elevados de amenaza y vulnerabilidad social. El producto final es la determinación de subcuencas con diferentes grados de riesgo hídrico al que está expuesta la población como la expresión cartográfica de las relaciones ambientales existentes.

La jerarquización permite priorizar, esto es establecer un orden temporal o cronológico de ejecución de planes, proyectos y actividades. Esta metodología determina horizontes espaciales y temporales para la definición de aquellas subcuencas donde es necesario planear las acciones de intervención. Los resultados obtenidos, además de aportar el conocimiento de los procesos estudiados, constituyen una base importante para optimizar la toma de decisiones en relación con la planificación y gestión del territorio, así como una herramienta útil para la formulación de políticas con base territorial en el ámbito de los gobiernos involucrados en la cuenca.

El estudio se desarrolla en la Cuenca del Arroyo Las Catonas, localizada en la Región Metropolitana de Buenos Aires.

Palabras clave: ecología, ecología urbana, cuencas hidrográficas e hidrológicas, riesgo hídrico poblacional humano, amenaza, vulnerabilidad social, contaminación del recurso hídrico, inundaciones, hidrogeología, indicadores de estado, ordenamiento territorial, Geomática (Sistemas de Información Geográfica y Teledetección).


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SUMMARY

METHODOLOGICAL DEVELOPMENT FOR THE ANALYSIS OF
HUMAN POPULATION HYDRIC RISK IN SUBURBAN BASINS

CASE STUDY: LAS CATONAS STREAM,
BUENOS AIRES METROPOLITAN AREA

In recent years, interdisciplinary research has been a predominant concern. Undoubtedly, the search for a joint work between different disciplines arises as a reaction to the extreme specialization that prevails in the development of contemporary science. This is how this doctoral thesis was developed in the framework of a new area called Urban Ecology. This area, which arises from the application of theories and concepts of traditional ecology, is still in the process of defining its theoretical framework. It studies the relationships between the inhabitants of urban areas and their multiple interactions with the so called "environment" (i.e. the social, physical, economical, institutional and cultural aspects of human activity).

Considering basins as synthetic elements of the “environmental performance”, a method that optimizes the management of hydric resources in suburban basins is presented. The method consists of finding the sub-basins with different levels of population risk as far as flooding and pollution of the underground and superficial water are concerned. Population hydric risk is defined as the interaction between threat (i.e. events that lash the population) and social vulnerability (i.e. social class influence).

With the creation and application of state indicators sub-basins are ranked by their different levels of population risk, where the highest levels of threat and social vulnerability are found simultaneously. The final product consists of a definition of sub-basins with different levels of hydric risk to which the population is exposed, such as those found in the cartographic expression of existing environmental relationships.

Ranking allows prioritization, which means laying out activities and implementations of plans and projects. This methodology determines spatial and temporal horizons that can be used to define the sub-basins where intervention actions are necessary. Not only do the results obtained contribute to the undestanding of the processes under study, but also constitute an important basis for the optimization of the decision making process with respect to territorial planning and management. They also constitute a useful tool for policy layout by the governments concerned with the basin.

The study is carried out in the Basin of the Las Catonas Stream, located in the Buenos Aires Metropolitan Area.

Keywords: ecology, urban ecology, hydrographic and hydrological basins, human population hydric risk, threat, social vulnerability, pollution of hydric resources, flood, hydrogeology, state indicators, territorial ranking, Geomatics (Geographic Information Systems and Remote Sensing).


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ABREVIATURAS

Aº: Arroyo
AGBA: Aguas del Gran Buenos Aires
AMBA: Área Metropolitana de Buenos Aires
CCA: Código Alimentario Argentino
CEQG: Canadian Environmental Quality Guidelines
CONAE: Comisión Nacional de Actividades Espaciales
CNEA: Comisión Nacional de Energía Atómica
DHHS: Departamento de Salud y Servicios Humanos (EEUU)
DQO: Demanda Química de Oxígeno
EPA: Environmental Protection Agency (EEUU)
EPH: Encuesta Permanente de Hogares
GBA4: Gran Buenos Aires nivel 4
GPS: Global Positioning System
IARC: Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (EEUU)
ICO: Instituto del Conurbano
IDUAR: Instituto de Desarrollo Urbano Ambiental y Regional
IGM: Instituto Geográfico Militar
INDEC: Instituto Nacional de Estadística y Censos
IPMH: Índice de Privación Material de los Hogares
NBI: Necesidades Básicas Insatisfechas
NE: Noreste
OMS: Organización Mundial de la Salud
OSN: Obras Sanitarias de la Nación
ppb: partes por billón, equivalente a mg/l (microgramo por litro)
ppm: partes por millón, equivalente a mg/l (miligramo por litro)
RMBA: Región Metropolitana de Buenos Aires
SIG: Sistemas de Información Geográfica
SRHN: Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación
UNGS: Universidad Nacional de General Sarmiento


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0.- INTRODUCCIÓN

Una cuenca hidrográfica, concebida como el territorio delimitado por los escurrimientos superficiales que convergen a un mismo cauce, es la unidad espacial básica indispensable para estudiar la función ambiental de los recursos naturales y su dinámica, con fines de conservación y manejo. De esta manera, una cuenca es un emergente sintético importante del funcionamiento del ambiente por varias razones: porque responde a uno de los recursos básicos esenciales; es la entrada al sistema de mayor trascendencia para la habitabilidad, la competitividad y la sustentabilidad de los ecosistemas rurales y urbanos; porque la problemática ambiental derivada del estado del recurso, sus formas de uso y los procesos ecológicos que imperan, impactan en la vida cotidiana de los habitantes y en sus actividades productivas, y porque el acceso inequitativo al recurso, tanto en cantidad como en calidad, compromete la salud y reproducción social de la población y afecta sus condiciones de vida, produciendo situaciones de vulnerabilidad social y riesgo.

Las cuencas hidrográficas son en definitiva un caso particular de territorio cuya peculiaridad radica en que no recibe, en régimen natural, transferencias superficiales, y en ambientes llanos y húmedos como el estudiado, tampoco lo hacen subterráneamente y de existir suelen ser poco importantes. Esta última consideración puede modificarse en el caso del aporte generado por la distorsión en la red de flujo subterránea debido a intensas explotaciones de los acuíferos. Esta independencia hídrica con respecto a los territorios vecinos es lo que hace a las cuencas hidrográficas muy adecuadas como unidades territoriales para la gestión de los recursos hídricos.

Las cuencas hidrográficas pueden o no coincidir con las cuencas hidrogeológicas. Para la zona de estudio, como se verá más adelante, la coincidencia en las delimitaciones son similares, justamente por tratarse de un ambiente llano con exceso hídrico.

Por lo expuesto, la autora considera relevante la formulación de estudios ambientales sobre la base de diferentes variables asociadas al recurso hídrico, adoptando a la cuenca hidrológica como la unidad físico-territorial básica de planeamiento para los estudios y proyectos referentes al recurso hídrico. Así es como en este trabajo de investigación se desarrolla una metodología para evaluar el riesgo hídrico al que está expuesta la población humana (en adelante población) establecida en la Cuenca del Arroyo Las Catonas (en adelante Cuenca Las Catonas), como consecuencia del alto grado de interacción entre los principales procesos ecológicos actuantes: inundación y contaminación. La elección de esta cuenca se fundamenta en que tiene características que la hacen sumamente interesante para este tipo de análisis, y es que es una cuenca periurbana, es decir se localiza en el ecotono (zona de transición entre el campo y la ciudad). De esta manera, posee características propias de la ciudad y del campo, pero también características únicas, resultado de las actividades que se desarrollan en ambos ambientes.

La ciudad comparte las propiedades de un ecosistema de acuerdo con la definición de Odum (1971): Cualquier unidad que incluya todos los organismos (la comunidad) en una determinada área, interactuando con el ambiente físico, así como los flujos de energía dirigidos a soportar una estructura trófica, diversidad biótica, y ciclos de la materia (intercambio de materia entre las partes vivientes y no vivientes) dentro del sistema, es un sistema ecológico o ecosistema, pero depende de las estructuras y procesos de los “ecosistemas clásicos”. Así, por ejemplo el agua utilizada en una ciudad depende de los procesos que se dan en los sistemas naturales a lo largo de la cuenca. Las tensiones que se dan entre los procesos sociales y ecológicos son las que determinan el tipo de relación de la ciudad con los sistemas naturales.

Asimismo se considera al ambiente como un sistema complejo formado por la interacción entre el medio biofísico, la organización social, la economía, la producción, la tecnología y la gestión institucional (todos estos subsistemas) (Di Pace et al, 2005). De esta manera se aborda el estudio del riesgo hídrico de manera interdisciplinaria, pero siempre sobre la base ecológica.

El área de estudio, la Cuenca Las Catonas, se ubica en el NE de la Provincia de Buenos Aires, conformando una subcuenca del sistema fluvial del Río Reconquista. Su superficie es de 146 km2. Comprende casi la totalidad del Municipio de Moreno y en menor medida los de Gral. Rodríguez, Pilar, José C. Paz y San Miguel.
La Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que evalúa las características socioeconómicas poblacionales, ha categorizado a los partidos que contienen a la cuenca, como GBA4 (Gran Buenos Aires nivel 4) por presentar los valores más altos en cuanto a la desocupación (más del 20%), tasa de demandantes de empleo (45,7%), tasa de subempleo horario (15,8%), asalariados sin jubilación (45%) y el menor porcentaje de asalariados con calificación profesional (1,9%) (Instituto Nacional de Estadística y Censos -INDEC-, 1997). A su vez, el partido de Moreno, al cual corresponde prácticamente toda la cuenca, es uno de los municipios que presenta el porcentaje de población con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI )
[1] más elevado de la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA).

La autora define en este trabajo al riesgo hídrico poblacional humano (o riesgo poblacional humano en relación al recurso hídrico) [2] como al evento (inundación por desborde de ríos, precipitación intensa y anegamiento, deterioro en la calidad y cantidad del agua superficial y subterránea, etc.), que tenga como elemento eje al recurso agua y que impacte directa o indirectamente sobre algún/os o todos los aspectos que conforman el bienestar íntegro de la población (salud, bienes materiales, economía, actividades productivas y culturales). Por lo tanto, para poder cuantificar ese riesgo es imprescindible estudiar las amenazas (eventos que azotan a la población), como así también las vulnerabilidades sociales (sectores y afectación). Es importante aclarar que se entiende como vulnerabilidad a la debilidad frente a las amenazas (ausencia de la capacidad de resistencia), y no a la incapacidad de recuperación después de la ocurrencia de un desastre (falta de resiliencia, capacidad de persistencia). De esta forma, tal como lo plantean Maskery (1989) y Wilches-Chaux (1998), se considera el riesgo poblacional como la interacción de los componentes de vulnerabilidad social por amenaza (Ecuación 1):

Ecuación 1: Riesgo poblacional

     
   
     


Mediante la creación y aplicación de diversos indicadores de estado, se jerarquizan subcuencas, es decir se establece un orden de importancia según los diferentes grados de riesgo poblacional, que es donde convergen los niveles más elevados de amenaza y vulnerabilidad social. El producto final, la determinación de subcuencas con diferentes grados de riesgo hídrico al que está expuesta la población, es la expresión cartográfica de las relaciones ambientales existentes.

Esta jerarquización permite realizar una priorización, esto es establecer un orden temporal o cronológico de ejecución de planes, proyectos y actividades. Por ello en este trabajo se determinan horizontes espaciales y temporales para la definición de aquellas subcuencas donde es necesario planear acciones de intervención. Los resultados obtenidos constituyen una base importante para optimizar la toma de decisiones en relación con la planificación y gestión del territorio, así como una herramienta útil para la formulación de políticas con base territorial en el ámbito de los gobiernos municipales involucrados en la Cuenca Las Catonas.

Se espera el vínculo que existe con los investigadores del Instituto de Desarrollo Urbano Ambiental y Regional (IDUAR) del Municipio de Moreno, facilite la discusión e implementación de las alternativas propuestas en este trabajo para lograr una gestión integrada de la cuenca estudiada.


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I.- HIPÓTESIS Y OBJETIVOS

La hipótesis general de esta investigación es que los procesos relacionados con el recurso hídrico (inundaciones y contaminación), afectan de manera diferente a las poblaciones establecidas en cuencas hidrológicas, debido a una inadecuada gestión del recurso hídrico.

Las hipótesis específicas son las siguientes:

Ho1: El grado de vulnerabilidad social frente a la contaminación de los acuíferos (única fuente de abastecimiento de agua en la Cuenca Las Catonas), depende de las formas de acceso al recurso, de las vías de disposición de excretas y de la densidad poblacional;
Ho2: Los grupos sociales más vulnerables por inundaciones son los que padecen, de manera parcial o total, las siguientes situaciones: localización en sectores topográficamente deprimidos, baja permeabilidad hidráulica del suelo, presencia de diversos tipos de antropobarreras, cobertura edáfica impermeabilizada artificialmente;
Ho3: La población afectada por inundaciones, se ve altamente damnificada por contacto con el recurso hídrico superficial contaminado.

El objetivo general del trabajo es desarrollar una metodología que posibilite el análisis y la determinación de subcuencas con diferentes índices de riesgo poblacional en relación al recurso hídrico, mediante el análisis de las amenazas y vulnerabilidades sociales involucradas para cada proceso ecológico estudiado (contaminación e inundaciones).

Con el desarrollo de esta metodología se espera contribuir en la optimización de la planificación y gestión del recurso agua con el fin de mitigar, o en el mejor de los casos prevenir, las problemáticas sociales vinculadas a dichos procesos.

Los objetivos específicos son:

O.e.1: Cuantificación de subcuencas según el riesgo poblacional dado por contaminación del recurso hídrico subterráneo;
O.e.2: Cuantificación de subcuencas según el riesgo poblacional dado por inundaciones;
O.e.3: Cuantificación de subcuencas según el riesgo poblacional dado por contaminación del recurso hídrico superficial.

Dichas cuantificaciones se obtienen mediante la elaboración de un sistema de indicadores de referencia, los que permiten determinar los diferentes índices de riesgo hídrico al que está expuesta la población establecida en la Cuenca Las Catonas.


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II.- CONSIDERACIONES GENERALES

Desde hace varias décadas, estamos presenciando la formación de ciudades que combinan las peores consecuencias de una expansión urbana incontrolada, caracterizada por el deterioro del ambiente, la falta de conservación y manutención de los servicios y obras de infraestructura básicos, como así también la ausencia del cumplimiento de leyes. Sumado a ello se puede agregar la falta de una política y programas de desarrollo científico y tecnológico orientados a conocer y prevenir los factores naturales y humanos que desencadenan un desastre.

Argentina es un país con una gran riqueza natural y tiene la ventaja de disponer de valiosos recursos naturales para su desarrollo. Sin embargo, por carencia de una adecuada gestión ambiental estos se deterioran día a día. En particular, la falta de una adecuada gestión en el manejo y aprovechamiento del agua ha provocado la contaminación de los cursos superficiales y de las reservas subterráneas, además de generar un mayor impacto de las inundaciones sobre la población.

La disponibilidad de agua en calidad y cantidad adecuada es, entre los recursos naturales, el principal indicador que afecta al Desarrollo Humano [3]. La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, en su Resolución Nº 47/193, declaró en el año 1992 al 22 de marzo como el Día Mundial del Agua, con el propósito de promover entre el público la conciencia de la importante contribución que representa el aprovechamiento de los recursos hídricos al bienestar social, así como su protección y conservación.

La cuenca hidrológica es el entorno básico indispensable para estudiar la función ambiental del recurso hídrico y su dinámica con fines de conservación y manejo sustentable, por lo que la adopción de esta unidad físico-territorial permite la planificación y gestión del recurso hídrico con una visión totalmente integral.

Los contaminantes presentes en el agua, además de poder convertirla en inapropiada para su reutilización, tienen efectos directos sobre la salud humana y la vida acuática, pudiendo también afectar a la economía a partir de la degradación del recurso. De esta manera es importante entender cómo funciona el ciclo del agua y las medidas necesarias para proteger el recurso hídrico. Su aprovechamiento y gestión sustentable, trascienden el plano de lo meramente técnico, es ya un problema político, social, económico y cultural. Se trata de garantizar el acceso del agua a todos, oportunamente en la cantidad y calidad necesaria para garantizar la vida (Fernández Cirelli, 1998). Estas pocas consideraciones bastan para entrever que la problemática del agua se presenta como uno de los problemas de mayor complejidad e importancia de nuestro tiempo.

Se adopta la definición de contaminación hídrica propuesta por Margalef (1983): “es un concepto más bien legal y se refiere a lo que hace que el agua se considere inapropiada para determinado uso. Es que algo se encuentra fuera de lugar y como consecuencia de esto, las propiedades y concentraciones del fluido son diferentes de lo habitual”. Por lo tanto, un cuerpo de agua se considera contaminado dependiendo del uso que se haga del mismo. Debido a ello es que existen diferentes “estándares de calidad del agua”, fijados según las normativas que establecen los niveles guía para diferentes actividades. En este trabajo se evalúa la calidad del agua subterránea con fines de consumo humano con tratamiento convencional; mientras que para evaluar lo concerniente al recurso hídrico superficial se analizan los niveles guía para los usos: actividad recreativa con contacto directo y para protección de la vida acuática. El marco legal de análisis es:

A nivel nacional:

Ley 18.284 Código Alimentario Argentino (1994) - fija límites de calidad para el agua potable de uso domiciliario, sea proveniente de suministro público, de pozo o de otra fuente.

Calidad de Agua Ambiente de la Subsecretaría de Recursos Hídricos (2005) - establece niveles guía de agua para diferentes usos propuestos para la Cuenca del Plata.

Ley 24.051 (1993) - fija límites sobre el régimen de desechos peligrosos.

A nivel provincial:

Ley 11.820 (1996) - establece el marco regulatorio para la prestación de los servicios públicos de provisión de agua potable y desagües cloacales en la Provincia de Buenos Aires, y las condiciones particulares de regulación para la concesión de los servicios sanitarios de jurisdicción provincial.

A nivel internacional:

Canadian Environmental Quality Guidelines (2002), es ley nacional, recomienda límites para diferentes parámetros de calidad del ambiente (agua, aire, suelo, sedimentos).

 

Pero, no sólo los conflictos y tensiones por el agua se centran en el deterioro, sino también en la escasez. Frente a estos grandes problemas, es necesario orientar las políticas en materia de aguas hacia una gestión integrada del recurso hídrico, basada en el enfoque de sustentabilidad hídrica, entendiéndose ésta como el uso del agua que sostiene la capacidad de la sociedad humana para mantenerse y crecer indefinidamente sin comprometer la integridad del ciclo hidrológico o los sistemas ecológicos que dependen de él (Gleick et al, 1995)esto implica el cumplimiento simultáneo de las siguientes condiciones:

- satisfacer las necesidades de consumo humano y habitabilidad,
- satisfacer las necesidades para uso productivo y de servicios,
- satisfacer las condiciones de integridad de los ecosistemas acuáticos y los dependientes.

La ausencia o falta de adecuados sistemas de abastecimiento de agua y de eliminación de desechos líquidos urbanos e industriales, constituye una fuente importante de contaminación del recurso hídrico.

En las décadas recientes, gran parte de las naciones principalmente en vías de desarrollo, han experimentado un rápido crecimiento en sus zonas urbanas sin la correspondiente expansión en la infraestructura de saneamiento. El resultado de ello es que en todo centro urbano, desde las grandes ciudades y áreas metropolitanas hasta los centros regionales y los pequeños pueblos rurales, una gran proporción de la población vive en lugares con escasa o ausencia total de cobertura de red de agua y cloacas. Sumado a ello, en muchas áreas urbanas se producen procesos de sequías e inundaciones en diferentes estaciones vinculados fundamentalmente a desajustes o problemas entre la expansión urbana y el sistema de desagües [4]

La carencia de inversiones en infraestructura y servicios puede deberse a diferentes causas: que las políticas socioeconómicas prioricen inversiones en otras necesidades; o debido al desvío escaso de recursos económicos hacia los gobiernos locales; o por el incremento de asentamientos ilegales (Hardoy y Satterthwaite, 1991).

En cuanto al abastecimiento de agua, en el mejor de los casos se cuenta con una cobertura de red de agua, por lo que el suministro de la misma estaría, en principio, garantizando agua potable (agua en condiciones biofisicoquímico óptimas para su consumo), siendo su captación a partir de aguas superficial o subterránea.

La importancia de la cobertura de la red de cloacas radica en que de esta manera, se evita la descarga directa de los desechos líquidos a cursos de agua superficial y el vertido en los pozos absorbentes que pueden deteriorar la calidad del agua subterránea.

En la Cuenca Las Catonas existen algunas viviendas que se abastecen a partir de redes de agua que captan del Acuífero Puelche. La red más importante es la que le compete a Aguas del Gran Buenos Aires (AGBA) S.A., quien debe velar por el cumplimiento de las normas de calidad. También existen otras redes autónomas de abastecimiento de agua. El resto de la población, que carece de agua de red, se abastece tanto para el consumo como para las actividades de riego e industrial, a partir de perforaciones individuales que captan tanto del Acuífero Pampeano (el más somero y más contaminado), como del Puelche (más protegido). Con referencia a la red de cloacas, no existe cobertura en toda la cuenca de estudio.

Los desechos industriales varían tanto en cantidad como en composición, siendo en general, el grado de contaminación mayor que el de los desagües cloacales. El tratamiento de este tipo de desechos es complejo, por lo tanto debe contarse con la colaboración de las industrias y además obligar a que cumplan con la legislación pertinente para llevar a cabo un control efectivo. Este tipo de efluentes líquidos, en su mayoría de elevada toxicidad, son la causa más importante de la contaminación del recurso hídrico, debido a que generalmente la evacuación de los mismos es directamente a cursos de agua superficial o a pozos absorbentes con escaso o nulo tratamiento.

Tomando como base el Censo realizado por la Secretaría de Política Ambiental (SPA) en la Cuenca Las Catonas existen 42 establecimientos industriales diferenciados en tres categorías de acuerdo al impacto que tienen sobre el ambiente; esta clasificación se rige en base a la Ley 11.459 de la Provincia de Buenos Aires y su Decreto Reglamentario 1.741/96. En la Sección V.4.b.i. se detalla todo lo concerniente a las industrias de la Cuenca Las Catonas.

Cuando surge una ciudad, indefectiblemente se produce una transformación del sistema natural al urbano mediante la artificialización del ambiente. Es así, como este proceso conlleva cambios de magnitud e intensidad en factores preexistentes de base: la topografía, la traza y dinámica de la red de drenaje natural, las características edáficas y la estructura y dinámica de la biota. Si estas condiciones estructurales, así como los aspectos funcionales asociados, no son reconocidos, analizados y estudiados previamente, se pueden generar en el sistema urbano desajustes que potencien problemas ambientales. Las inundaciones urbanas son un ejemplo de procesos que reconocen esta génesis (Prudkin y De Pietri, 1999).

El desastre frente a las inundaciones se puede definir como una situación detonada por lluvias que superan la capacidad material de sectores de la población para absorber, amortiguar o evitar los efectos de este acontecimiento (produce un desbalance entre la demanda de acción y la capacidad para dar respuesta), y que por ende interrumpe la actividad socioeconómica de una comunidad y produce un cierto daño directo e indirecto (Herzer, 1990). El factor natural es muy claro: lluvia intensa; pero, los factores no naturales causan sorpresa y develan parte de la realidad urbana que permanecía oculta: poblaciones precarias, obras de infraestructura mal diseñadas o que han permanecido sin ningún mantenimiento por largos años, localizaciones inadecuadas, etc. Por lo tanto, tampoco para la problemática inundaciones, es posible disociar la ocurrencia del desastre de la presencia humana.

Un sistema inadecuado o la escasez de desagües en zonas urbanas, sea porque no cuentan con la cantidad o con la capacidad requerida de cañerías y drenajes, trae aparejado el problema de las inundaciones, originadas inicialmente por desbordes de los cauces de ríos, canales y arroyos.

Por otro lado, la construcción urbana impermeabiliza el suelo impidiendo la infiltración directa de la lluvia y su vez, otro efecto que surge como consecuencia del reemplazo de la cobertura vegetal por un material impermeable, es la disminución de la evapotranspiración por parte de la vegetación. Esta reducción de la infiltración provoca el incremento de la escorrentía superficial directa, tanto en caudal como en velocidad. De esta manera, lo que sucede es un retardo en los tiempos de eliminación de excedentes pluviales. Esto no sucedería si se establecieran canales alternativos de escurrimiento. A su vez, la conexión de nuevos desarrollos urbanos a la red de desagües existente puede conducir fácilmente a la sobrecarga del sistema.

Una característica causante del descontrol observado en la mayoría de las ciudades es que quien impermeabiliza no sufre las consecuencias, los efectos hidrológicos sólo se verifican aguas abajo.

Sumadas a estas causas, las inadecuadas prácticas de la agricultura, la deforestación y minería, reducen la cobertura de protección del suelo desencadenando los procesos de erosión y escorrentía, que resultan, a su vez, en procesos de sedimentación de ríos y arroyos aumentando por consiguiente la ocurrencia de las inundaciones.

La falta de mantenimiento es una de las principales razones del bloqueo de desagües debido a que los canales no son dragados con la frecuencia necesaria para su limpieza y funcionamiento efectivo. En los casos en los que el agua recibe altos porcentajes de nutrientes provenientes del escurrimiento de áreas agrícolas y efluentes líquidos urbanos, se observa que los desagües y canales están a menudo bloqueados por malezas acuáticas. Los sistemas combinados de desagüe de efluentes cloacales y pluviales acumulan sedimentos de manera muy acelerada. Otros residuos flotantes causan obstrucciones y constituyen serios problemas en las estaciones de bombeo. Los canales abiertos acumulan rápidamente grava, hojas caídas, ramas y residuos.

Otro factor importante que altera significativamente el funcionamiento hidrológico superficial, particularmente cuando el diámetro de los ductos no es suficiente para evacuar la lluvia, es el entubamiento.

A las causas de inundaciones señaladas anteriormente, pueden agregarse las originadas por problemas de cota o nivel en la instalación de cañerías, como así también el detonante de origen natural que son las lluvias torrenciales, las que colman la capacidad instalada de los desagües pluviales provocando anegamientos y desbordes interiores de los arroyos.

Tampoco hay que olvidar el antroporrelieve, esto es la “nueva topografía” obtenida por modificación del nivel de la cota del terreno debido a la construcción de emprendimientos urbanísticos, sean viviendas o vías de comunicación (férreas, autopistas, rutas, puentes, etc.).


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III.- ANTEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN

III.1. Desastre, Riesgo Poblacional, Amenaza y Vulnerabilidad Social

Siendo que las causas que desencadenan la contaminación del recurso hídrico o las inundaciones pueden ser de origen natural o artificial, es interesante destacar que si los desastres se relacionan con estímulos de tipo antrópico puede resultar menos complicado establecer los criterios de corrección, pudiendo ser evitados con sistemas de control y de prevención. De tratarse de causas naturales, aún cuando todavía existan variables que puedan ser controladas por el hombre, la dinámica de estos componentes escapa en cierta medida a su predicción y control. Por lo tanto, si bien es imposible que se produzcan precipitaciones intensas, sí es factible acomodar el medio de tal manera que sea capaz de soportar, o al menos mermar, los potenciales efectos que resulten de la ocurrencia de estos factores, disminuyendo así el riesgo al que está expuesto la población.

Los profesionales que investigan las problemáticas asociadas con el riesgo hídrico consideran a la amenaza como un fenómeno natural; por ejemplo Natenzon (1995), sostiene que el evento de riesgo puede ser descompuesto en cuatro componentes claramente identificables a los fines analíticos, pero estrechamente interrelacionados: peligrosidad, vulnerabilidad, exposición e incertidumbre:

- La peligrosidad tiene que ver con el potencial peligroso de un fenómeno físico natural (inundaciones, terremotos, sequías, etc.), que es inherente al fenómeno mismo. El estudio de la amenaza en cuestión tiene por objetivo predecir el comportamiento de estos fenómenos.

- La vulnerabilidad se vincula con la situación socioeconómica antecedente de la población sobre la que impacta el evento físico peligroso. En el análisis de la vulnerabilidad interesan las heterogeneidades de la sociedad implicada, sus situaciones diferenciales y su diferencial respuesta a un contexto -mundo- homogéneo, ya que tales heterogeneidades son las que determinarán, en gran parte, las consecuencias catastróficas del evento natural. Así, generalmente se entiende que los sectores sociales pobres son los más vulnerables a dichos eventos: la pobreza es un rasgo estructural que condiciona, por un lado, la ubicación de estos grupos en áreas peligrosas y, por el otro, el nivel de preparación y respuesta ante los mismos. Además de los factores sociales y económicos, la vulnerabilidad se relaciona con los niveles de organización e institucionalización que tienen que ver con la gestión del riesgo (González, 1999).

- La exposición se refiere a la distribución territorial de la población y los bienes materiales potencialmente afectables por el fenómeno natural peligroso. Es la expresión territorial de la interrelación entre los procesos físicos naturales (amenaza) y los procesos socioeconómicos (vulnerabilidad), cuyo resultado es la configuración de determinados usos del suelo, distribución de infraestructura, localización de asentamientos humanos, etc.

El riesgo está configurado por las tres dimensiones explicadas anteriormente; cuando no se puede predecir el comportamiento del fenómeno físico peligroso, ya no se trata de riesgo sino de incertidumbre. La falta de respuestas precisas desde el conocimiento científico se contrapone a la urgencia de la toma de decisión en la esfera política: se trata de situaciones que no pueden ser resueltas a partir del conocimiento existente, pero que requieren de una resolución inmediata por la importancia de los valores en juego, fundamentalmente vidas humanas y bienes materiales. Esto hace que se deban incorporar a la toma de decisión todos aquellos actores sociales que se encuentran expuestos al riesgo, con lo cual la resolución se efectuará en la esfera política (González, 1999).

En la Tabla 01 se resume lo considerado por Natenzon:

Tabla 01: Dimensiones y conocimientos necesarios para el estudio de un evento de riesgo

Dimensiones

Conocimiento necesario

 

PELIGROSIDAD

Potencialidad

 

Aspectos físico - naturales del evento o proceso natural desencadenante.

 

EXPOSICIÓN

Impacto material

Aspectos territoriales y poblacionales (número de personas, bienes); su distribución territorial.

 

VULNERABILIDAD

Estructuras sociales

Aspectos socioeconómicos comprobables del estado antecedente de los grupos sociales involucrados.

 

INCERTIDUMBRE

Percepción, decisiones

Aspectos políticos y de percepción de los grupos sociales involucrados. Valores e intereses en juego.

 

Fuente: Natenzon, 1995.

Asimismo, Natenzon considera que el riesgo es la potencialidad de que algo ocurra y que cuando la catástrofe ocurre esa potencialidad se transforma en realidad, acontece.

En relación a lo descripto, la autora de esta tesis doctoral propone que:

- se adopte a la amenaza (peligrosidad para Natenzon) no solamente a un evento natural (inundaciones, terremotos, sismos, sequías, etc.), sino a todo aquel potencial peligroso que pone en riesgo el bienestar íntegro de la población. Por lo tanto en esta investigación se considera como amenaza tanto al proceso físico natural (inundaciones), como a los procesos artificiales (magnificación antrópica de las inundaciones, como así también la contaminación hídrica superficial y subterránea);

- el concepto de vulnerabilidad social hace referencia a las situaciones económica y habitacional de la población, analizando los procesos interactuantes;

- no se discrimina el componente exposición, dado que esta expresión territorial es considerada conjuntamente al analizar la vulnerabilidad social;

- respecto al componente incertidumbre, Natenzon (1995) sostiene que cuando no se puede predecir el comportamiento del fenómeno físico peligroso, ya no se trata de “riesgo” sino de “incertidumbre”. Considero que este concepto sólo es válido para la escala temporal del evento natural estudiado en este trabajo (inundaciones), y no para la escala espacial, debido a que aquellas zonas que son afectadas por inundaciones, lo seguirán estando a menos que se realicen obras de infraestructura que las frenen o impidan; por lo tanto de producirse precipitaciones intensas se podrá "predecir" qué lugares se inundarán. La predicción para el proceso de contaminación presenta menos interrogantes que para el de inundaciones, aunque para verificar el estado del recurso deberán realizarse los estudios de laboratorio correspondientes. Asimismo, si bien el riesgo es la potencialidad de que algo ocurra, por ejemplo para la ingesta de agua es prácticamente imposible establecer los tiempos de exposición al riesgo, puesto que se trata de un evento continuo.

Por lo expuesto la autora define el riesgo poblacional humano en relación al recurso hídrico o riesgo hídrico poblacional humano, como al evento (inundación por desborde de ríos, precipitación intensa y anegamiento, deterioro en la calidad y cantidad del agua superficial y subterránea, etc.), que tenga como elemento eje al recurso agua y que impacte directa o indirectamente sobre algún/os o todos los aspectos que conforman el bienestar íntegro de la población (salud, bienes materiales, economía, actividades productivas y culturales). Por lo tanto, para poder cuantificar ese riesgo es imprescindible estudiar los procesos fisicoquímicos que ponen en peligro a la población (amenazas), como así también los socioeconómicos (vulnerabilidad social).

Es importante aclarar que se entiende a la vulnerabilidad como la debilidad frente a las amenazas (ausencia de la capacidad de resistencia, y no como la incapacidad de recuperación después de la ocurrencia de un desastre (falta de resiliencia, capacidad de persistencia). De esta forma, tal como lo plantean Maskery (1989) y Wilches-Chaux (1998), se considera el riesgo poblacional como la interacción de los componentes de vulnerabilidad social por amenaza (Ecuación 2):

Ecuación 2: Riesgo poblacional

     
   
     

Las vulnerabilidades sociales investigadas en la Cuenca Las Catonas, son las relacionadas con:

- el agua para consumo proveniente de los acuíferos Pampeano y Puelche;
- las inundaciones periódicas y
- el agua superficial, tanto por ser cuerpo receptor de la escorrentía directa en las áreas agrícolo-ganaderas, y de descargas puntuales provenientes de los efluentes industriales y doméstico-urbanos, como así también por producir efectos directos e indirectos sobre la población que toma contacto con ésta al desbordar los cursos de agua.

Y las amenazas estudiadas son, respectivamente:

hidroquímica (consumo humano) e hidrodinámica del recurso hídrico subterráneo (acuíferos Pampeano y Puelche);
factores climáticos, físicos naturales y antrópicos que potencian el evento de inundaciones y
contaminación del recurso hídrico superficial (recreación con contacto directo y protección de la vida acuática).

A partir del estudio de las diversas variables que dan cuenta de los componentes VS y A, mediante la creación y aplicación de indicadores de estado, se determinan subcuencas con diferentes grados de riesgo poblacional, que es donde convergen los niveles más elevados de amenaza y vulnerabilidad social. Como un indicador no puede dar cuenta de todos los componentes del proceso ocurrido, se usará una serie de indicadores que caractericen los distintos aspectos y dimensiones de un proceso dado.

El producto final, la determinación de subcuencas con diferentes grados de riesgo hídrico al que está expuesta la población, es la expresión cartográfica de las relaciones ambientales existentes. De esta manera, los indicadores de estado al ser cuantitativos y/o semicuantitativos, permitirán la comparación de elementos y de procesos entre diferentes subcuencas. Ese producto final será un conjunto de interrelaciones entre indicadores territorializados (mapas) que son la expresión cartográfica de las características ecológicas del lugar. Estos mapas de estado de la cuenca, además de aportar el conocimiento sobre los procesos estudiados, constituyen una base importante para optimizar la toma de decisiones en relación con la planificación y gestión del territorio, así como una herramienta útil para la formulación de políticas con base territorial en el ámbito de los gobiernos municipales involucrados.

III.2. Recurso hídrico en la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA)

Es importante aclarar en este punto qué abarca la denominada RMBA. El término fue mencionado por primera vez en el Censo Nacional de 1960, pero fue reintroducido en el debate académico por el sociólogo Pírez (1994). El autor consideró que, además de la primera y segunda corona la aglomeración se extiende más allá, hacia una tercera corona, independientemente de si el tejido urbano es estrictamente continuo o no. Se estaba refiriendo a aspectos más relacionados con cuestiones funcionales que morfológicas. Asimismo, en los años noventa el geógrafo Bozzano (2000) realizó estudios metropolitanos de alta complejidad, identificando y delimitando múltiples situaciones socio-espaciales urbanas. La geógrafa Kralich (1995) realizó un trabajo que tuvo impacto en la comunidad académica cuando sugirió (basándose en Torres y Vapñarsky, 1999), delimitar los bordes metropolitanos en función de los desplazamientos cotidianos de la población, es decir, hasta el lugar último a donde llegan las líneas de transporte durante el día (especialmente colectivo). De esta manera, estableció los límites de la RMBA en su sentido más amplio: Ciudad de Buenos Aires, primera y segunda coronas, más Escobar, Pilar, Campana, Zárate, Exaltación de la Cruz, Gral. Rodríguez, Luján, Mercedes, Marcos Paz, Gral. Las Heras, Navarro, Lobos, Cañuelas, San Vicente, Brandsen, La Plata, Ensenada y Berisso. Un territorio donde viven aproximadamente 13 millones de habitantes y de más de 15.000 kilómetros cuadrados de superficie que va desde Zárate hasta La Plata, describiendo un amplio semicírculo. El criterio tiene aplicación cuando se comprueba que en todos estos partidos se están registrando transformaciones espaciales debido a que están dentro de una vasta área que se podría definir como “de influencia” del Área Metropolitana de Buenos Aires, es decir, que hay procesos de valorización de la tierra, subdivisión y venta de campos, loteos para quintas, establecimientos agroproductivos con tecnologías intensivas, fenómenos diversos de periurbanización, etc. (Barsky y Fernández, 2004).

 

III.2.a. Captación y uso del recurso agua.

Considerando que aproximadamente el 75 % del territorio argentino es árido o semiárido (presenta déficit en el balance hídrico), y que sólo dos regiones tienen abundante agua superficial potabilizable (Mesopotamia y Cordillera Patagónica), se desprende que el agua subterránea juega un rol importantísimo en la provisión para consumo humano. A nivel país, aproximadamente un 50 % del abastecimiento para dicho uso es de origen subterráneo.

En la Tabla 02 se indican los consumos locales del Conurbano de Buenos Aires (población 8,9 millones), durante la década de los '90 (Auge, 2004):

Tabla 02: Consumo de agua en el Conurbano Bonaerense [5] – Década del ´90

 

Habitantes

Agua superficial

(hm3/año)

Agua subterránea (hm3año)

Población servida

3,5 . 106

383

256

Población no servida

5,4 . 106

 

100

Industria

 

100

300

Riego

 

 

120

Total:

483 (38 %)

776 (62 %)

En el Conurbano Bonaerense, el mayor volumen de agua se destinó en la década de los '90 al consumo humano (739 hm3/a) sobre un total de 1259 hm3/a (el 59 %), seguido por la industria (400 hm3/a, el 32 %) y finalmente el riego (120 hm3/a, el 9 %). De la demanda total, un 62 % se cubrió con agua subterránea y un 38 % con agua superficial.

Considerando a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los 24 partidos, se tiene un total de población de 11.364.137 habitantes (2.725.094 y 8.639.043, respectivamente), de los cuales el 73 % (8.377.267) es servido con agua de red y el 51 % (5.859.635) dispone sus excretas a través de red cloacal. Este desbalance entre coberturas se hace más evidente si se excluye a la Cdad. de Bs. As.; sin ella los valores de población servida con agua de red desciende al 65 % (5.645.232) y el de red cloacal al 37 % (3.226.884). Del análisis de estas cifras surge la preocupación de la elevada población que se encuentra en posible riesgo por ingesta de agua contaminada.

 

III.2.b. Recurso hídrico subterráneo.

Este trabajo se centra en el recurso hídrico subterráneo contenido en las unidades estratigráficas Pampeano y Arenas Puelches.

La trascendencia del Pampeano radica en que actúa como vía para la recarga y la descarga del Acuífero Puelche subyacente y también para la transferencia de las sustancias contaminantes, generadas principalmente por actividades domésticas y agrícolas, como por ejemplo los nitratos.

En la zona rural cultivada y donde se hallan emplazamientos urbanos carenciados, la falta de entubamiento y aislamiento del Pampeano, hace que los pozos capten en forma conjunta agua de éste y del Acuífero Puelche.

El recurso subterráneo más explotado de la Región es el acuífero semiconfinado Puelche, el más importante de Argentina por sus reservas, calidad, explotación actual y diversidad de usos. Fuera de los límites de este acuífero, existen otros, muchos de los cuales están en contacto con lechos de cenizas volcánicas, como ocurre en Venado Tuerto, Villegas, Junín y Tornquist entre otros.

Las Arenas Puelches son de origen fluvial, ocupan en forma continua unos 92.000 kilómetros cuadrados en el subsuelo del NE de la Provincia de Buenos Aires y se extienden también hacia el N en la de Entre Ríos y hacia el NO en las de Santa Fe y Córdoba (Auge et al, 2002); en el Mapa 01 se observa la extensión del Acuífero Puelche y las variaciones del espesor.

 

Mapa 01: Extensión y espesor del acuifero Puelche.
Fuente: Auge el al. (2002)

El Acuífero Puelche es uno de los más explotados del país, pues de éste se abastece en gran medida el Conurbano de Buenos Aires que, con aproximadamente 12 millones de habitantes, es el núcleo más densamente poblado de la Argentina. Los pozos de agua de red de las pocas empresas privadas que existen (excepto Aguas Argentinas), captan de este acuífero, que también se aprovecha para riego y para la industria. Es muy poco lo que se conoce respecto a las unidades hidrogeológicas que subyacen a las Arenas Puelches, porque son muy escasas las perforaciones que las alcanzan o atraviesan, debido a que tanto en la zona estudiada como en otras vecinas, han brindado aguas con elevados tenores salinos. Sin embargo, en la Sección IV.2.c.i (estratigrafía) se efectúa una descripción generalizada de las mismas.

La recarga del Acuífero Puelche es autóctona indirecta a partir del acuífero suprayacente Pampeano, a través del acuitardo, donde éste posee carga hidráulica positiva. La descarga regional del Puelche ocurre hacia los sistemas fluviales Paraná - de la Plata y Salado, directamente, o por medio del caudal básico de los principales ríos y arroyos, al cual aporta el acuífero, a través del Pampeano que actúa como unidad de tránsito (Auge et al, 2002).

El aumento poblacional e industrial de las últimas décadas acompañado por la ausencia de planificación de la urbanización y de la cobertura de los servicios de agua potable y saneamiento, ha deteriorado progresivamente la calidad del recurso hídrico subterráneo. En las áreas urbanas las fuentes predominantes de contaminación del agua subterránea son los basurales a cielo abierto, averías en cañerías cloacales, percolación desde los pozos ciegos, reinyección de efluentes industriales a los acuíferos, etc.

En la década del '80, debido a la extracción intensiva de agua subterránea, se produjeron importantes fenómenos de depresión regional en las áreas más densamente pobladas. Esta sobreexplotación del Acuífero Puelche produjo efectos tan notorios como:

- inversión de la circulación del agua subterránea: naturalmente el agua escurría hacia el estuario del Río de la Plata pero, a fuerza de bombear desde el centro se invirtió dicha circulación, produciéndose el efecto contrario (el flujo subterráneo se dirigía desde la costa hacia los centros poblados del Gran Bs. As.);

- esta inversión en la circulación subterránea del Acuífero Puelche, trajo aparejado el ingreso de agua proveniente de la planicie costera vecina al Río de la Plata, lo que produjo la salinización de numerosos pozos que debieron ser abandonados (La Plata, Quilmes, Bernal, etc.);

- agotamiento de las reservas del acuífero: esto trajo aparejado el descenso de la superficie piezométrica y consecuentemente de la superficie freática; ello obligó a profundizar las perforaciones domiciliarias para mantener la captación del Acuífero Pampeano. Además en algunos casos, la profundización del nivel piezométrico por debajo del acuitardo derivó en la transformación del Acuífero Puelche de semiconfinado a libre.

En la actualidad, algunos conos de depresión siguen existiendo en zonas donde el agua subterránea es la principal fuente de abastecimiento (Berazategui, Florencio Varela), mientras que en Quilmes como en la mayor parte del resto del Conurbano, el reemplazo de las perforaciones por agua potabilizada del Río de la Plata derivó en un ascenso progresivo de la superficie freática generando gravísimos problemas de deterioro ambiental por afloramiento de agua subterránea contaminada.

Ayuda también a este proceso de ascenso, el hecho que muchas industrias consumidoras de este recurso cerraron sus puertas debido a la crisis económica que acaece nuestro país desde finales de la década de los años '90. El proceso ha comenzado a revertirse a partir de 2002 con el incremento en la producción industrial y consecuentemente de la extracción de agua subterránea.

Con referencia a la calidad del agua subterránea, no existe un trabajo regional que de cuenta del estado de los acuíferos, sino diferentes estudios realizados por diversas instituciones y organizaciones. Dentro de estos pueden mencionarse los ejecutados por investigadores del Instituto del Conurbano, en el marco de los diagnósticos ambientales llevados a cabo en los municipios de la zona de influencia de la Universidad Nacional de General Sarmiento: en el Municipio de San Miguel (Herrero y Ramírez, 2001), de Pilar (Herrero et al, 2002), de Ituzaingó (Fernández y Reboratti, 2003), de Malvinas Argentinas (Fernández y Fagúndez, 2004) y de José C. Paz (Fernández y Martucci, 2005). En todos ellos se analizó presencia de E. coli y concentración de nitratos presentes en el agua de consumo. En todos los casos se han detectado niveles de contaminación muy elevada, y enfermedades vinculadas con la ingesta de agua contaminada (diarrea, hepatitis), registrándose además en algunos barrios carenciados, fallecimiento de lactantes por metahemoglobinemia.

Luego, el trabajo realizado por Silva Busso y Santa Cruz (2005) en el Partido de Escobar muestra: una asociación natural del flúor y arsénico (relacionada con la litología de los sedimentos Pampeanos); la concentración de nitratos en el agua subterránea y los valores de coliformes totales presentaron una elevada correlación, ambos relacionados con la presencia de sectores urbanos sin servicios de saneamiento; el registro de valores relevantes de ciertos microelementos (Fe, Mn, Cu y Zn), se relacionó con el uso agrícola intensivo; mientras que la de otros (Pb, Co, Ni y Cr) mostró una estrecha vinculación con el uso del suelo industrial.

Asimismo, Momo et al. (1999) estudiaron la relación de los usos del suelo del Partido de Luján con los contaminantes hallados en el Puelche, encontrándose los mayores factores de riesgo que afectan al acuífero: los vinculados con la contaminación de origen urbano; la extracción de agua en grandes cantidades por parte de algunas industrias (cerveceras fundamentalmente) y la fertilización por fosfatos.

 

III.2.c. Inundaciones.

En toda la extensión de la RMBA el paisaje natural se encuentra seriamente afectado por la acción antrópica. La morfología de la Región se halla fuertemente enmascarada y en gran parte modificada por la gran urbanización, alternando las redes originales de drenaje con la canalización y entubamiento de los cursos de agua. Estas alteraciones han modificado sustancialmente el funcionamiento natural de las cuencas hidrológicas.

Se destacan los efectos derivados de la ocupación de áreas ribereñas a ríos y arroyos y los producidos por la fuerte expansión urbana. Son importantes los problemas derivados del ascenso del agua freática, resultante de: la combinación de la extensión de las redes de agua proveniente del Río de la Plata, la eliminación del bombeo de perforaciones que contribuían a las redes de abastecimiento de agua potable, el escaso desarrollo de las redes cloacales y las características geológicas regionales. Estos aspectos se han tornado más evidentes en la última década como resultado del desequilibrado desarrollo de los servicios de agua potable y de alcantarillado cloacal [6]. Entre los problemas que provoca un nivel freático alto se destacan: el anegamiento de las construcciones subsuperficiales, problemas en la evacuación de excretas domiciliarias, colmatación continua de los pozos absorbentes, subpresión sobre las estructuras de las construcciones, agresión de aguas salinas sobre las construcciones, deterioro de las obras de infraestructura urbana y riesgos de la población en lo que respecta al aumento de la probabilidad de contraer enfermedades de origen hídrico (cólera, hepatitis A, diarrea, parasitosis, meningitis, etc.).

Tal como lo mencionan Jiménez (2004), en base a ciertas características meteorológicas, físicas y demográficas de nuestro país, se pueden caracterizar regionalmente a las inundaciones pluviales urbanas y suburbanas conforme la siguiente tipología mínima:

Zona del Litoral fluvial: en los valles aluviales de los grandes ríos del Litoral: Paraná, Uruguay y Paraguay, que comprende la totalidad del área climática subtropical sin estación seca y la porción noreste de la templada Pampeana.

Zona de la Llanura Chaco-Pampeana: que abarca dos grandes áreas climáticas: la llanura chaqueña con clima subtropical con estación seca en otoño-invierno y grandes lluvias veraniegas y al sur la Llanura Pampeana con clima templado húmedo. Abarcan las extensas áreas deprimidas y de muy baja pendiente desde los Bajos Submeridionales, pasando por Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, destacándose las cuencas de los ríos Quinto y Salado bonaerense.

Zona del piedemonte: que comprende áreas normalmente semiáridas, exceptuando el faldeo oriental de la Cordillera Subandina en el extremo noroeste, y el sector localizado al sur de la Provincia de Neuquén.

Zona patagónica: pertenece a otra característica climática, de frío seco y escasas lluvias, aunque excepcionalmente se producen aluviones provocados por advección de humedad desde el Atlántico.

El caso de las inundaciones ocurridas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)[7], si bien correspondería ubicarla genéricamente en la segunda zona mencionada, debería recibir un tratamiento analítico particular, debido a su espectacular impacto socioeconómico. En el AMBA se producen inundaciones en las cuencas de los dos principales tributarios del Río de la Plata (Reconquista y Matanza-Riachuelo) y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el problema se vincula con el desborde de arroyos entubados como consecuencia de lluvias convectivas. En ambos casos, otro factor desencadenante de las inundaciones es la crecida del Río de la Plata, por sudestadas.

En las cuencas del Reconquista y del Riachuelo viven aproximadamente 5.000.000 de personas en cada una, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires residen en forma permanente 2.765.772 habitantes, con una población diurna que se duplica por la cantidad de personas que arriban ya sea por razones de trabajo o de asistencia sanitaria, que se trasladan a ella desde el Conurbano Bonaerense.

El AMBA está ubicada en la parte inferior de varias cuencas interjurisdiccionales de drenaje (Matanza-Riachuelo, Reconquista, Maldonado, Vega, Medrano) (Mapa 02). Tiene un gran desarrollo de superficies edificadas y pavimentadas, lo que no se condice con las capacidades disponibles en los conductos de evacuación de las aguas provenientes de las tormentas severas que se dan cada vez más frecuentemente; por ello ante la ocurrencia de tormentas de significación, colapsa el sistema de drenaje con fuerte impacto sobre la población, sus bienes y la infraestructura existente.

 

 
 

Mapa 02: Areas de las Cuencas Hídricas del Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

 

Las inundaciones pluviales en el AMBA, si bien de corta permanencia, producen gran número de personas afectadas e incluso muertos por electrocución, así como daños en infraestructura eléctrica, telefónica y subterráneos. Los ejemplos más severos son: la tormenta del 26 de enero del año 1985 con 192 mm y la máxima histórica de 306 mm el 31 de mayo de 1985, episodio que provocó 120000 evacuados, y la última gran catástrofe del 24 de enero del 2001

 

III.2.d. Recurso hídrico superficial.

Las cuencas hídricas de la RMBA (Mapa 03) presentan indicio de diversos tipos de contaminación doméstica, dado que gran parte de la población más carenciada se encuentra asentada en las orillas de los cursos de agua superficial y de esta manera evacuan las aguas servidas sin tratamiento directamente a los arroyos; este patrón de asentamiento puede observarse en el Mapa 04.

 

 
 

Mapa 03: Redes Hídricas de las Cuencas Hídricas del Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

 

 

 
 

Mapa 04: Asentamientos y Villa Miseria en las Cuencas Hídricas del Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)
Fuente: Subsecretaria de Ambiente y Vivienda. Ministerio de Obras y Servicios Publicos de la Provincia de Buenos Aires.. (2005)

 

Con referencia a las industrias, también se ha podido observar que muchas de éstas se ubican estratégicamente a la orilla de los cursos de agua (Mapa 05), volcando sus desechos en su mayoría con escaso o directamente sin tratamiento.

 

 
 

Mapa 05: Establecimientos Industriales categorizado NCA en las Cuencas Hídricas del Area Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Nota: NCA - (Nivel de Complejidad Ambiental)

 

Finalmente, los contaminantes de origen rural, proveniente de los compuestos que se emplean en el campo para la mejora de las cosechas o para la mitigación de plagas, alcanzarían los cursos de agua por el proceso de escorrentía. Como puede observarse en el Mapa 06 los usos relacionados con la actividad rural se localizan en las cuencas altas.

 

 
 

Mapa 06: Usos del suelo de la RMBA.
Fuente: Proyecto PICT 1-06621, Area Ecologia Urbana. (2004)

 

 


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IV.- ÁREA DE ESTUDIO

 

IV.1. Aspectos socio-demográficos

IV.1.a. Localización, superficie, límites y conectividad

La Cuenca Las Catonas se ubica en el NE de la Provincia de Buenos Aires. Regionalmente corresponde a la unidad fisiográfica denominada "Pampa Ondulada". Conforma una subcuenca del sistema fluvial del Río Reconquista, con un curso principal de agua de 18 km de longitud y una superficie de avenamiento aproximada de 146 km cuadrados. Esta subcuenca comprende la casi totalidad del Municipio de Moreno y en menor medida los de Gral. Rodríguez, Pilar, San Miguel y José C. Paz (Mapa 03 y Mapa 07).

 

 
 

Mapa 07: Ubicación de la Cuenca de la Catonas.

 

Las vías de conectividad son (Mapa 08):

 

 
 

Mapa 08: Vias de Conectividad - Cuenca de las Catonas

 

Rutas:

Acceso Oeste: vía de mayor importancia, atraviesa la cuenca en dirección E-O;
Ruta Provincial 23: une San Miguel con Moreno;
Ruta Provincial 24: une José C. Paz con Moreno;
Ruta Provincial 25: une Pilar con Moreno y vincula a las dos anteriores;
Ruta Provincial 28: si bien esta vía se encuentra por fuera de la cuenca, es la que conecta a Pilar con Gral. Rodríguez.

Ferrocarril:

Línea Domingo Faustino Sarmiento: corre paralela la Ruta Nacional 7, en el límite SO de la cuenca, siendo las estaciones más próximas: Paso del Rey, Moreno, La Reja, Francisco Álvarez, Parada las Malvinas y General Rodríguez.

 

IV.1.b. Demografía

El Censo Nacional de Población y Vivienda realizado por el INDEC en el año 1991 revela para la cuenca una población de 240.015 habitantes, siendo en el 2001 de 418.888 habitantes, por lo que el factor de crecimiento demográfico fue del 1,75.

 

IV.2. Aspectos físicos

IV.2.a. Clima

La cuenca se ubica en un área de clima subhúmedo-húmedo [8], caracterizado por inviernos suaves y veranos calurosos. La cercanía al mar y al estuario del Río de la Plata, ejerce su influencia moderadora de la amplitud térmica y también produce altos registros en las precipitaciones (1.100 mm anuales, en promedio) y en la humedad relativa (una media anual del 78%). Estos registros van descendiendo paulatinamente a medida que se avanza hacia el oeste de la Pcia. de Bs. As. La Región se encuentra sujeta a la influencia de vientos provenientes del Anticiclón del Atlántico Sur (Sudestada), que normalmente se vincula a una lluvia uniforme y persistente en el tiempo.

Además, concomitantemente la Sudestada dificulta notoriamente la descarga del Río de la Plata en el Océano Atlántico, generando la crecida de éste y de sus afluentes más importantes (ríos Matanza, Reconquista, Luján). Otro de los vientos característicos en la Región ES EL Pampero (seco y frío) que proviene del SO. Sin embargo, en el verano también es frecuente el viento Norte que cuando persiste durante varios días genera el denominado golpe de calor, que consiste en la permanencia de una alta temperatura mínima, lo cual hace perdurar una temperatura elevada las 24 horas durante varios días.

Las heladas son frecuentes durante el invierno y esporádicas al comienzo de la primavera, considerándoselas como peligrosas para los cultivos.

La precipitación y la temperatura, son las variables que ejercen mayor influencia en las características climáticas de una región y por tal motivo son las más usadas en las clasificaciones. Otras menos determinativas y con menor frecuencia de registros son: presión atmosférica, insolación, humedad, radiación, viento y nubosidad.

 

Precipitación.
En la
Figura 01 se aprecian las precipitaciones medias mensuales y la precipitación media anual para el período de 32 años [9] (1970-2001), registros suministrados por la Estación Agrometeorológica del INTA Castelar.

 

 
 

Figura 01: Precipitaciones medias mensuales y precipitación media anual (1970-2001)
Datos: Estación Agrometeorologica del INTA Castelar

 

Asimismo también se presenta la distribución estacional de las lluvias: en los meses de primavera los valores porcentuales oscilan del 11% al 9% por encima y por debajo del valor medio (85 mm/mes). Durante todo el verano y hasta mediados del otoño, la lluvia supera a la media, ocurriendo lo contrario a fines del otoño y durante todo el invierno. De mayo a septiembre se producen las menores precipitaciones mensuales. Como puede observarse, el verano presenta los valores más altos de precipitación (31%), siguiéndoles el otoño, la primavera y finalmente el invierno con 27%, 26% y 16% respectivamente.

 

Temperatura.
En la
Figura 02 se observa la variación media mensual de las temperaturas registradas. La máxima se produce en enero con 24 ºC y la mínima en julio con 10 ºC. Estos registros también fueron facilitados por la Estación Agrometeorológica del INTA Cautelar.

 

 
 

Figura 02: Temperaturas medias mensuales y temperatura media anual (1970-2001)
Datos: Estación Agrometeorologica del INTA Castelar

 

Resulta importante destacar la relación entre la temperatura y precipitación medias, pudiéndose observar coincidencias de máximas (enero) y de mínimas (julio) (Figura 03). Dado que solamente octubre respecto a noviembre y febrero respecto a marzo no presentan correspondencia entre la tendencia de la temperatura y la precipitación, esta alta correlación evidencia el carácter dominantemente local de la lluvia por influencia directa de la evapotranspiración.

 

 
 

Figura 03: Temperaturas medias mensuales y temperatura media anual (1970-2001)
Datos: Estación Agrometeorologica del INTA Castelar

 

 

IV.2.b. Morfología e hidrografía

La Cuenca Las Catonas se ubica en el extremo SE de la región conocida como la gran Llanura Chacopampeana, que en nuestro país ocupa alrededor de 1 millón de km cuadrados, de esta superficie el 65 % presenta características áridas o semiáridas y el 35 % restante húmedas, que son las que imperan en la región estudiada.

El relieve es suavemente ondulado, con alturas que van de los 100 mal O de la Pcia. de Buenos Aires hasta el nivel del mar en el E.

Según Bracaccini (1972), la Llanura Chacopampeana se ubica en el denominado “País Epirogénico”, zona caracterizada por un predominio de movimientos epirogénicos sobre los orogénicos.

Para Sala (1969) el área se ubica en la unidad media de la “Terraza Alta” de la Cuenca del Río Reconquista, caracterizada por suaves ondulaciones en la cabecera, que se hacen más pronunciadas hacia la desembocadura. Otra característica saliente es el ensanchamiento de los valles aguas abajo. Esta última, es un hecho común en la mayoría de los ríos y arroyos del NE de la Pcia. de Bs. As. En general las divisorias son poco marcadas aunque en menor grado la ubicada al N del cauce principal. Los valles secundarios son relativamente amplios y poco profundos (EASNE, 1972).

Otra clasificación es la de Tapia (1937) que sitúa el área estudiada en la “Región III”, con la que coincide Frenguelli (1950) denominándola “Pampa Baja” y caracterizándola como una zona subnegativa dentro de un panorama de tectónica de bloques, enmascarada en la actualidad por material cenozoico.

Según Auge y Hernández (1984) se puede caracterizar al ambiente de llanura por su monotonía geológica superficial (debido a la escasez de afloramientos), poca deformación tectónica, predominancia de sedimentos finos y medianos sobre gruesos y continuidad y extensión areal considerable de las unidades geológicas.

El área estudiada se caracteriza por su relieve llano y monótono, relativamente deprimido, con una pendiente media hacia el SE (a lo largo del colector principal). Las alturas máximas son algo mayores a los 35 m, en el sector occidental de la cuenca (sector NO), disminuyendo hacia la desembocadura en el Río Reconquista, donde las cotas son menores a 10 m (todas las altitudes están referidas al cero del IGM).

Dichas condiciones topográficas, sumadas a las características climáticas, hacen que sea una región benigna para el desarrollo de las actividades productivas.

Las condiciones morfológicas que caracterizan a la zona de estudio ejercen incidencia en la dinámica del agua subterránea, pues conforman un ambiente donde domina la infiltración o la recarga en las divisorias de aguas superficiales, dado que son los sitios con menor pendiente topográfica, mientras que las depresiones morfológicas (cauces, lagunas, bañados, etc.), actúan como zonas de descarga subterránea.

El diseño de la red de drenaje en una cuenca depende de varios factores: geológicos, climáticos, morfológicos, antrópicos, cobertura vegetal, etc. La cuenca estudiada adopta una forma rectangular alongada en dirección SE-NO, abarcando unos 146 km2 y se caracteriza por la falta de lagos y lagunas, presentando únicamente en sus cabeceras pequeños bañados. La red de avenamiento es de diseño dendrítico y en parte rectangular, con una densidad de drenaje [10] de 0,28 km/km2. Considerando regionalmente la red de drenaje en el NE de la Provincia de Buenos Aires, tiene un diseño dendrítico dominante y rectangular subordinado, con una densidad de drenaje del orden de 0,35 km/km2.

El Arroyo Las Catonas lleva sus aguas hacia el Río Reconquista, que a su vez desemboca en el Río Luján y éste, finalmente en el Río de la Plata (Mapa 03). El Arroyo Las Catonas es el colector principal con escurrimiento hacia el SE. Tiene, a su vez, afluentes como el Arroyo Los Perros (principal) y la Cañada Las Catonas, en su margen derecha y otros cursos de agua sin nombre, en su margen izquierda (Mapa 07). Dichos afluentes son de primer orden, permanentes o intermitentes y transportan el agua tanto del sector N como del S de la cuenca hasta el colector principal, observándose un mayor desarrollo de los valles fluviales en la región septentrional.

Sala y Ceci (1968) aplicando conceptos de geomorfología cuantitativa, llegaron a la conclusión que si bien los ríos del NE de la Provincia de Buenos Aires presentan diferencias en sus características físicas, éstas son muy pequeñas y teniendo en cuenta que el clima es homogéneo, su escorrentía anual sería equivalente a un 10 % de la precipitación. Dicha estimación fue realizada para la Cuenca del Matanza y muchos autores la extrapolan a otras cuencas vecinas. Auge (1997b) realizó aforos en nueve cuencas hidrográficas vecinas a La Plata y concluyó que la escorrentía media es equivalente al 5 % de la precipitación. Dicho índice es el que se empleó en este trabajo para estimar el escurrimiento superficial (Sección V.3.c.i.), debido a las similitudes ecológicas, morfológicas, edafológicas y de usos del suelo.

En lo referente a su relación con el agua subterránea, el Arroyo Las Catonas es un curso efluente característico de llanuras húmedas.

En base a los cálculos que se realizan en las cuencas hidrográficas, se caracteriza a la Cuenca Las Catonas de las siguientes maneras:

Densidad de drenaje (Dd). Da un valor de 0,28 km/km2, lo que indica que es una cuenca pobremente drenada;

Superficie.En base a Martínez y Navarro (1996), la Cuenca Las Catonas es considerada grande, ya que supera los 25 km2;

Índice de compacidad (Kc). Se refiere a la forma de una cuenca en planta. Un parámetro de uso frecuente entre los hidrólogos es el coeficiente de compacidad o de Gravelius; resulta de la comparación del perímetro de la cuenca con el de un círculo que tuviera su misma superficie (Ecuación 03):

Ecuación 03: Indice de compacidad

     
   
     

Donde:

p: perímetro de la cuenca (km)
A: superficie de la cuenca (km2)

Por lo tanto, siendo:

p = 56 km
A = 146 km2

Entonces:

Kc = 1,3.

Dado que el coeficiente obtenido se encuentra dentro del rango Kc = 1,25 - 1,50, indica que la cuenca es de forma ovalada, lo cual implica que las aguas circulan mayormente por cauces secundarios; por lo tanto lo que tarda la gota más alejada en salir, será mayor que el tiempo en una cuenca de forma alargada.

 

IV.2.c. Geología y comportamiento hidrogeológico

Zambrano (1974) considera a la Provincia de Buenos Aires como una única provincia geológica, pero Rolleri (1975) diferencia a los sistemas de Tandilla y Ventania por su distinta historia geológica y compartimento estructural, con respecto al resto de la provincia.

Se describen las unidades geológicas aflorantes y del subsuelo, indicando sus características litológicas y su comportamiento hidráulico e hidroquímico, comenzando por las más modernas, ya que están directamente vinculadas con el ciclo hidrológico.

Para la descripción del subsuelo se utilizó como base, por ser la más profunda, la perforación Estación de Cargas Haedo (cota + 27 m) ejecutada en 1917 por la Dirección de Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires que alcanzó el Basamento Cristalino a 432 m de profundidad (Artaza, 1940).

 

IV.2.c.i. Estratigrafía.

Postpampeano.

Estos depósitos modernos de edad Holocena a Reciente son de orígenes diferentes: fluvial, lacustre, eólico y marino. Su litológica corresponde a arenas, limos y arcillas de tonalidades verduzcas, grisáceas y amarillentas.

Los Sedimentos Postpampeanos (Fidalgo et al, 1975) fluviales y lacustres, cuya litología es limo, arena muy fina o arcilla de tonalidades verdosas y grisáceas, provienen de la erosión y posterior redeposición de los Sedimentos Pampeanos en las zonas más bajas, como consecuencia del ascenso del Atlántico durante la última desglaciación, hace unos 10.000 años. En la Cuenca Las Catonas se presentan manifestaciones muy escasas de Postpampeano, restringido al cauce y a algunos bañados en la de zona de cabecera.

Estas acumulaciones restringidas a las depresiones interiores, poseen escaso desarrollo tanto en sentido vertical como areal. Al ser de granometría fina dominante (limo-arcilla), su comportamiento varía entre acuícludo y acuitardo. La baja productividad, la elevada salinidad y su vulnerabilidad a la contaminación, hacen que el Postpampeano no sea utilizado como fuente de provisión de agua.

Para Frenguelli (1955), el Lujanense inicia la serie de Sedimentos Postpampeanos con un horizonte ceneganoso debido al clima húmedo en el que se dio la sedimentación. La estratificación es irregular y poco marcada, variando el espesor de la unidad desde el centímetro hasta los 5 m en las zonas más bajas.

 

Pampeano.

Esta unidad ocupa un lapso de tiempo que va desde el Pleistoceno Medio al Superior. Está compuesta por dos pisos: el Ensenadense y el Bonaerense (Ameghino, 1889); por ser muy difíciles de diferenciar, debido a su similitud litológica, se considera conveniente agrupar el conjunto bajo el nombre de Pampeano (Auge y Hernández, 1984).

Los Sedimentos Pampeanos (Fidalgo et al, 1975) constituyen el sustrato base sobre el que se desarrolla el suelo y el paisaje actual y es el material sobre el que fluye el Arroyo Las Catonas. Estratigráficamente se ubican entre el Postpampeano y la Formación Puelches. El contacto con el primero se produce a través de una discordancia erosiva local. Con respecto a las Arenas Puelches, generalmente el contacto es un estrato limo-arcilloso de unos cinco metros de espesor (Ensenadense basal-acuitardo) a través de una discordancia erosiva, otorgándole al Puelche un comportamiento de acuífero semiconfinado, pero en otros casos el pasaje entre ambas unidades es gradual.

El espesor del Pampeano depende de la profundidad del techo de las Arenas Puelches y también de la cota topográfica, variando entre 30 y 50 m en la zona de estudio.

Litológicamente está compuesto por una fracción limo dominante y arena y arcilla subordinadas, con intercalaciones arcillosas y tobáceas con abundante vidrio volcánico, que generalmente se denomina loess, de color castaño rojizo. Son frecuentes las intercalaciones calcáreas en forma de nódulos o estratiformes (tosca). Su origen es eólico de baja energía y fluvial, y no presenta estratificación, y de poseerla es local y poco marcada. Por su conformación granométrica, textural y mineralógica, es más permeable y resistente a la erosión que el Postpampeano.

Mineralógicamente su composición es homogénea, siendo la mayoría de sus componentes de origen alóctono, provenientes de erupciones volcánicas de tipo andesítico y basáltico, con abundante plagioclasa, ortosa, cuarzo, pasta volcánica y con un porcentaje menor al 1 % de carbonato de calcio pulverulento y nodiforme (Teruggi, 1957).

González Bonorino (1965), en la zona de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires reconoció dos áreas mineralógicas: la superior caracterizada por la abundante illita y plagioclasa, con vidrio volcánico y la inferior compuesta por montmorillonita, caolinita y cuarzo abundante.

Las arcillas, particularmente illita y montmorillonita, son fundamentales en los procesos de intercambio iónico con el agua, influyendo en la composición química de la misma. En la Llanura Pampeana húmeda el proceso dominante es el de ablandamiento natural, por el que el agua cálcica pasa a sódica al quedar fijado el calcio en la estructura cristalina de la arcilla y pasar el sodio a la solución.

El Pampeano se destaca hidrogeológicamente por contener al acuífero homónimo, en el que se emplaza la capa freática.

La trascendencia del Pampeano radica en que actúa como vía para la recarga y la descarga del Acuífero Puelche subyacente, que es la unidad hidrogeológica más importante de la Provincia de Buenos Aires (Auge, 1982).

Debido a su granometría, tiene menor permeabilidad que las Arenas Puelches y por ende funciona como un acuífero de baja a mediana productividad, con permeabilidades del orden de 1 a 10 m/día que derivan en transmisividades de hasta 200 m2/día. En base a ensayos de bombeo en la zona, la permeabilidad es de 1,5 m/día y la transmisividad de 80 m2/día. Los caudales máximos obtenidos son del orden de 80 m3/hora (Herman, 2003).

En conjunto actúa hidráulicamente como un acuífero multiunitario, con comportamiento libre en la sección superior, donde el coeficiente de almacenamiento es igual a la porosidad efectiva, con extremos de 0,05 y 0,1 y con un grado de confinamiento que aumenta con la profundidad, debido a la intercalación de capas arcillosas.

A veces se pueden distinguir el miembro inferior (Ensenadense) del superior (Bonaerense) porque el primero se presenta más compacto y cementado y menos poroso. Se analizaron diferentes perfiles de la zona para observar estas diferencias y cotejar las profundidades de los diferentes acuíferos: Campo de Mayo, San Isidro, Open Door y Ezeiza.

La recarga del Acuífero Pampeano es de tipo local autóctono, producto de la infiltración directa de la lluvia y se destaca por constituir la fuente de recarga del Acuífero Puelche, mediante el proceso de filtración vertical descendente (Auge, 1986).

En lo referente a su composición química iónica, en la cuenca de estudio predominan aguas del tipo bicarbonatado sódico y magnésico.

 

Formación Puelches o Arenas Puelches.

Está compuesta por arenas cuarzosas maduras, friables algo micáceas, de tamaño mediano a fino con intercalaciones de gravilla en los niveles inferiores. Presentan tonalidades amarillentas a blanquecinas, tornándose arcillosas hacia la Cuenca del Salado y hacia la Bahía de Samborombón (Auge y Hernández, 1984).

No se han encontrado fósiles en dicha formación y los únicos citados corresponden a Rusconi (1937), con procedencia dudosa.

El origen de estos depósitos sería fluvial deltaico (Santa Cruz, 1972) dejados por una red de drenaje cuyo colector principal era el antiguo sistema Paraguay – Paraná (Groeber, 1945).

Se encuentran interpuestas entre el Pampeano y la Formación Paraná, sobre la que se apoya discordantemente. Su techo se hunde hacia el SO (Cuenca del Salado), siguiendo al Basamento Cristalino, pero con una inclinación mucho menor y escasa deformación tectónica.

Su edad no se ha determinado con certeza y en general se la considera del Plioceno Superior a Pleistoceno Inferior. Su espesor varía entre 9 y 86 m en las vecindades de Zárate y Gral. Belgrano (Auge y Hernández, 1984) y en la zona de estudio, entre 13 y 25 m

Auge et al (2002) estimaron en 3,1.106 hm3 el volumen total de la unidad que ocupa unos 92.000 km2 en el NE de la Provincia de Buenos Aires, lo que deriva en una potencia media de 34 m.

El Acuífero Puelche actúa en condiciones normales como semiconfinado y los parámetros representativos son: transmisividad hidráulicos medios adoptados como horizontal 20 a 30 m/d, 500 a 600 m2/d, permeabilidad porosidad efectiva 0,20, coeficiente de 0,15 a almacenamiento 10transmisividad vertical de 5.10-3a10-4 y 4numerosos ensayos de bombeo (Auge et a 5.10-5 l/día determinados por alhídricos varían entre 5.10-4 y 1.10-3, de los , 2002). Regionalmente los gradientes que derivan velocidades efectivas de 0,05 a 0,20 m/d.

La magnitud de la filtración vertical descendente que tiene lugar a través del acuitardo que constituye su techo, varía entre 0,4 y 21 l/d, lo cual representa un caudal de 4 a 210 m3/d por ha y por cada metro de diferencia de carga hidráulica (Sala y Auge, 1973). Para la Cuenca del Río Matanza, Auge (1982) estima que la recarga que recibe el Puelche desde el Pampeano, a través del acuitardo, es de unos 20.000 m3/d en una superficie de 1600 km2.

Su productividad es mediana a alta (puede alcanzar caudales máximos cercanos a 250 m3/h).

De acuerdo a los perfiles de las perforaciones realizadas en Moreno, el espesor de las Arenas Puelches es de 13 m en Gral. Rodríguez en Sol de Agosto, 23 m en Francisco Álvarez, 21 m en José C. Paz, 19 m en Moreno y 21 m en el Barrio La Perlita.

Las Arenas Puelches conforman la más importante reserva de agua subterránea de gran parte de las provincias de Buenos Aires (Mapa 01), sur de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Corrientes; en estas dos últimas se las conoce como Formación Ituzaingó.

El hecho de emplazarse a profundidades someras en la región más densamente poblada del país como el Conurbano Bonaerense, de brindar caudales elevados y que sus aguas sean aptas para consumo humano, riego e industrial, hace que sea una de las unidades hidrogeológicas más explotada de la República Argentina (Hernández, 1975).

El Acuífero Puelche se recarga por filtración vertical descendente a partir del Pampeano, fundamentalmente en las divisorias de aguas subterráneas, donde el nivel piezométrico es menor que el freático (Auge, 1986). La mayor descarga deriva de la extracción, lo que provoca grandes distorsiones en la dinámica del flujo subterráneo. La porosidad efectiva fue estimada por Groeber (1945) en un 15 %, Sala (1969) le asignó un valor entre 28 y 31 % y Auge (1997b) el 20 %. Este acuífero almacena unos 300.000 hm3 en la Provincia de Buenos Aires, de los cuales un 45 % son aptos para consumo humano (Auge y Hernández, 1984).

 

Formación Paraná.

También conocida con el nombre de “Mioceno Verde” o simplemente “El Verde” (Groeber, 1945), está compuesta por sedimentos marinos someros neríticos, denominados Paraniano por Frenguelli (1950).

Litológicamente está compuesta por arcillas y arenas arcillosas de colores verdes azulados con niveles calcáreos e intercalaciones tobáceas y fosilíferas. Se conocen abundantes fósiles marinos destacándose un banco de Ostrea en la secuencia arcillosa cuspidal. La mayoría de los autores le asigna una edad Miocena Superior.

El espesor de la formación aumenta hacia el centro de la Cuenca del Salado, registrándose valores de 18 m en el jardín Zoológico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de 441 en General Belgrano (Auge y Hernández, 1984). Próximo al área de estudio el espesor alcanza 115 m entre las cotas -48 m y -163, según el perfil de la perforación de la Estación de Cargas Haedo (Artaza, 1940).

Con respecto al comportamiento hidrogeológico hay escasa información, pero se sabe que la sección superior (de -48 a -84 m), predominantemente arcillosa, se comporta como acuícluda, es decir que recibe y aloja agua pero prácticamente no la transmite; mientras que la inferior (de -84 a -163 m) (arenosa), lo hace como un acuífero confinado de media a alta productividad.

En una perforación situada en Campo de Mayo, se consignan caudales característicos de 4 m3/h.m (EASNE, 1972).

La recarga sería de tipo regional por interacción con el acuífero superior (Sala, 1975).

La salinidad varía de 10 a 30 g/l aunque en algunos casos es bastante menor, ya que en la Cuenca del Río Matanza una capa arenosa cuspidal, brinda valores del orden de 3 g/l (Auge, 1986).

 

Formación Olivos.

También se la conoce como “Mioceno Rojo” o “El Rojo” (Groeber, 1945), asignada por la mayoría de los autores al Mioceno inferior.

En la zona estudiada se apoya directamente sobre el Basamento Cristalino, que está constituido por una secuencia dominada por areniscas arcillosas calcáreas y yesíferas, cuarzosas, de tonalidad castaño rojiza, de grano subangular a subredondeado, con geodas de calcedonia. El espesor aumenta hacia el eje de la Cuenca del Salado, pasando de 223 m en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hasta unos 600 m en Gral. Belgrano; en esa dirección la Formación Olivos no se apoya sobre el Basamento, sino que traslapa sobre la Formación Las Chilcas del Terciario inferior (Auge y Hernández, 1984). El ambiente de deposición es continental, eólico y lacustre. La existencia de abundante yeso, permite interpretar una condición de aridez durante su sedimentación.

Es difícil definir con precisión el comportamiento hidrogeológico debido a la escasez de datos, pero se puede inferir que la sección inferior (arenosa) actúa como un acuífero confinado de bajo rendimiento y de alta salinidad (10 a 50 g/l), y que la sección superior (pelítica) es dominantemente acuícluda.

En una perforación en San Isidro se midió el caudal específico del Rojo, alcanzando a 120 l/h por metro de depresión (EASNE, 1972).

La recarga sería alóctona o sus aguas connatas (Sala, 1975).

 

Basamento Cristalino.

Está constituido por rocas metamórficas (gneises) del Precámbrico y rocas plutónicas (granitos) probablemente del Paleozoico inferior, correlacionadas con las que componen las Sierras de Tandil. Dalla Salda (1981) la denominó Formación Martín García por los afloramientos que caracterizan a la isla homónima y por dataciones radioactivas, le asignó una edad del orden de 2.200 millones de años.

Esta unidad no aflora dentro del área estudiada, encontrándose a 432 m de profundidad en la Estación de Cargas Haedo, ascendiendo rápidamente hacia el Norte, ya que en la perforación de Taller y Varadero del Delta se encuentra a 131 m, y aflora en la Isla Martín García y en la costa uruguaya. Inversamente, hacia el eje de la Cuenca del Salado, se profundiza hasta unos 6.000 m en las cercanías de la Bahía de Samborombón, de acuerdo a registros sísmicos para exploración petrolera.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y alrededores, las perforaciones que tocaron el Basamento lo hicieron a las siguientes profundidades:

 

Delta....................................................................131 m

Olivos.................................................................. 245 m

Zoológico............................................................ 291 m

Iglesia La Piedad (Bmé. Mitre y Paraná).......... 301 m

Puente Alsina..................................................... 348 m

Est. Cargas Haedo............................................ 405 m

La Plata.............................................................. 466 m

Con respecto al comportamiento hidrogeológico, el Basamento Cristalino constituye la base impermeable del sistema hidrológico subterráneo. Los granitos, gneises y micacitas se comportan como acuífugos, es decir no almacenan ni transmiten agua pues no presentan permeabilidad y porosidad primarias (Hernández et al, 1979) y sólo pueden hacerlo en cantidades pequeñas, a través de fisuras, diaclasas o fracturas.

En la Tabla 03 se presenta de manera resumida la secuencia hidrogeología de la zona de estudio.

La Cuenca las Catonas presenta una cubierta cenozoica con una posición estratigráfica de tipo subhorizontal, donde alternan depósitos marinos y continentales, que se apoyan directamente sobre el basamento cristalino precámbrico y coincide con el borde NO de la Cuenca Sedimentaria del Salado, mientras que en los sectores centrales y profundos de dicha cuenca, entre la cubierta y el basamento, se emplazan sedimentos mesozoicos y probablemente paleozoicos.

Tabla 03: Secuencia hidrogeologica - Cuenca Las Catonas.
Fuente: Artaza (1940); Auge (2004); Herman (2003).

Nota: S/d: Sin datos.

 

FORMACIÓN

 

POSTPAMPEANO

PAMPEANO

PUELCHE

PARANÁ

OLIVOS

BASAMENTO

 

 

 

 

 

 

Acuífugo

 

Acuícludo-acuitardo

Acuífero de

Acuífero de

Acuícludo en

Acuícludo en

Comportamiento

dominante.

media

alta

la sección

la sección

hidrogeológico

 

productividad

productividad

superior y

superior y

 

 

 

 

acuífero en la

acuífero en la

 

 

 

 

inferior

inferior

Espesor (m)

0 a5

25 a 45

15 a 30

115

242

 

(Perforación

(Perforación

S/d

Est. Haedo)

Est. Haedo)

 

Caudal (m3/h)

S/d

10 a 80

40 a 250

15 a 70

S/d

S/d

 

 

Transmisividad

S/d

10 a 315

150 a 1500

S/d

S/d

S/d

(m2/d)

 

 

Permeabilidad

S/d

1 a 10

10 a 50

S/d

S/d

S/d

(m/d)

 

 

Salinidad (g/l)

S/d

0,3 a 1

0,5 a 1

3 a 7,5

6 a 40

S/d

 

 

Litología

Arcillas y limos

Limo arenoso

Arenas

Arcillas en la

Arcilitas

 

arcillosos y arenosos

loessoide

medianas y

sección sup.

yesíferas en

 

dominantes.

 

finas.

y arenas

la sección sup.

S/d

Arena subordinada

 

 

arcillosas

y conglomerado

 

 

 

 

en la inferior

arenoso en

 

 

 

 

 

la inferior

 

Origen

Marino, fluvial y

Eólico y

Fluvial

Marino

Eólico y

Metamórfico

lacustre

fluvial

fluvial

Edad

Pleistoceno superior

Pleistoceno

Plio-pleistoceno

Mioceno superior

Mioceno

inferior

Precámbrico

Holoceno

medio – sup.

 

 

IV.2.c.ii. Historia geológica y lineamientos estructurales.

La Cuenca Las Catonas se ubica en la provincia hidrogeológica denominada “Llanura Chacopampeana” (Mapa 09), pero como esta zona es de grandes dimensiones, sólo será considerada su evolución geológica en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires.

 

 
 

Mapa 09: Regiones Hidrogeologicas de la Argentina

 

Su historia geológica se inicia en la Era Arcaica, con la acumulación de sedimentos, que por procesos de litificación y metamorfismo dieron origen a las rocas más antiguas del país datadas hasta el presente: 2.280 millones de años. Estas migmatitas y gneises, afloran en las Sierras Septentrionales y forman parte del Escudo Brasileño en su extremo austral.

La Llanura Chacopampeana es una planicie, producto del relleno sedimentario de fosas tectónicas, originadas en diatropismos de la Era Paleozoica. En el período Cambro-Orodívico se produjo la ingresión Marchaquense, esto es el Océano Pacífico penetró en el continente. Luego, en el Paleozoico Superior (períodos: Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico), la cuenca se cerró y comenzó a rellenarse con detritos provenientes de elevaciones próximas. Se acumularon cuarcitas, pelitas y calizas marinas discordantemente sobre las rocas precámbricas (Frenguelli, 1950). El espesor alcanzado por este relleno a lo largo del tiempo geológico es variable en la Provincia de Buenos Aires, ya que en la zona de estudio alcanza 432 m (Estación de Cargas Haedo) y en la Cuenca Sedimentaria del Salado (Bahía Samborombón) supera los 6.000 m. La variación en los espesores y los caracteres morfológicos en la cuenca, han sido consecuencia del predominio de los movimientos subsidentes (Frenguelli, 1950), produciendo una gran fosa tectónica.

La Provincia de Buenos Aires se caracteriza por una tectónica de bloques con un rumbo dominante NO – SE y fallas directas escalonadas y transcurrentes, con planos de alto ángulo que inclinan hacia el centro de la cuenca sedimentaria del Salado (Auge y Hernández, 1984). Este fallamiento de origen tensional, afecta en forma escalonada al Basamento y a entidades cretácicas, disminuyendo en intensidad en las unidades terciarias y haciéndose imperceptible a partir de las Arenas Puelches, que no presentan signos de fallamiento y por tal motivo adoptan una marcada posición subhorizontal. Por lo tanto la tectónica no incide en el comportamiento hidrogeológico de los acuíferos más importantes del NE de la Provincia de Buenos Aires, el Pampeano y el Puelche (Auge, 1997a).

Además se produjo un marcado traslapamiento lateral a partir del eje de la Cuenca Sedimentaria del Salado, de las entidades más modernas sobre las más antiguas. Esto puede verificarse en sus bordes, como sucede en Buenos Aires, La Plata y Magdalena, donde sobre el Basamento Cristalino, se apoya directamente El Rojo, faltando el Terciario Inferior y el Cretácico. Hacia el centro de la cuenca, El Rojo se sobrepone a la Formación Las Chilcas del Terciario inferior y sobre el Basamento se dispone el Cretácico (Formaciones Río Salado y Gral. Belgrano), probablemente subyacido por sedimentitas paleozoicas (Auge y Hernández, 1984).

Un evento diastrófico post Olivos – pre Paraná, ligado con el inicio de los movimientos epirogénicos del Mioceno, reactivó las fracturas y provocó subsidencia permitiendo la transgresión Paraniana del Mioceno medio – superior (Yrigoyen, 1975).

Por ascenso del continente y retroceso del mar, los depósitos paranianos fueron cubiertos en el Plioceno por arenas cuarzosas de origen fluvial (Formación Puelches). Luego en el Pleistoceno se acumula el Pampeano por acción eólica y fluvial de baja energía. Al término de dicha sedimentación, comienza a desnudarse el terreno y se establecen los cursos de agua más importantes de la Provincia de Buenos Aires, como los ríos Reconquista, Luján, Salado, Samborombón y Matanza.

Por último en el Holoceno, los cambios en el nivel del mar durante los períodos glaciales e interglaciales permitieron el avance y retroceso del mismo, situación que quedó registrada en la zona costera entre la Ciudad de Buenos Aires y la Bahía Samborombón. Estas ingresiones, que normalmente no superan la cota topográfica de 10 m, fueron mucho menos importantes que la Paraniana, pero ejercen un notable control en la salinidad de los acuíferos Pampeano y Puelche.

 

IV.2.d. Edafología

El suelo es un componente fundamental del ambiente, que hace posible el crecimiento de las plantas y con éste, la vida en el planeta.

Procesos de erosión, salinización, arado y contaminación entre otros, provocan la degradación del suelo. Un desarrollo sostenible debe basarse en una utilización de los suelos que eviten su deterioro, ya que estos son un recurso natural no renovable o muy difícil y costoso de renovar.

Los factores principales en la formación del suelo son: la roca madre, la topografía, la vegetación, el clima y el tiempo:

- En cuanto a la litología, el suelo se forma por meteorización de rocas y sedimentos y la acumulación de materia orgánica. Hay centenares de especies minerales que pueden encontrarse en el suelo y su distribución en la superficie es muy variada. Estos distintos minerales se diferencian en su composición química y en su velocidad de meteorización. La variación en la distribución del tamaño de partículas afecta a la capacidad de retención de agua, a la aireación y a otras propiedades físicas, mientras que la composición química refleja su fertilidad.

Como ya se ha expuesto, el material geológico presente en la cuenca de estudio es un espeso manto de sedimentos de edad Cuaternaria que se denomina Loess Pampeano (INTA, 1990). Éste es de origen eólico y fluvial de baja energía, de tonalidad castaña, no consolidado, compuesto por partículas de tamaño limo con fracciones subordinadas de arcilla y arena, y cantidades variables de carbonato de calcio. Es poroso, no estratificado y tiene la particularidad de mantenerse estable en paredes verticales, debido a la elevada proporción de vidrio volcánico.

- La topografía en la que se desarrolla el suelo afecta muy notablemente a sus propiedades. La zona de estudio, por ser bastante llana, presenta suelos bien desarrollados y profundos.

- La clase de vegetación que se desarrolla en un suelo afecta a la forma de distribución de la materia orgánica. En la Cuenca Las Catonas, la flora original ha sido modificada por la acción del hombre, mediante cultivos y ganado fundamentalmente.

- El clima influye de un modo decisivo en las propiedades del suelo. En climas húmedos y cálidos, la meteorización es rápida y el arrastre por lixiviación más rápido. Si el suelo se ha formado en climas fríos, el ataque por agentes externos es más lento y el contenido en materia orgánica es mayor, debido a que en invierno, cuando el suelo está helado, no tiene lugar una descomposición apreciable de la materia orgánica.

 

Todos estos cambios que ocurren en el suelo requieren mucho tiempo; en la zona de estudio el tiempo transcurrido para la formación de los suelos ha sido datado en unos 3.500 años.

Los Molisoles son suelos básicamente negros a pardos, donde los residuos vegetales y su mezcla con la parte mineral genera, en el transcurso del tiempo, un proceso de oscurecimiento por la incorporación de materia orgánica que se refleja en la parte superficial (Horizonte A), lo que se denomina epipedón mólico. Las propiedades que caracterizan a los Molisoles son la estructura granular o migajosa que facilita el movimiento de agua y aire y la predominancia del catión calcio en el intercambio catiónico, favoreciendo la fluctuación de los coloides y la moderada a alta capacidad de intercambio y la elevada saturación con bases (Moscatelli et al, 1990).

En la cabecera de la cuenca, los suelos presentan un perfil más profundo, bien drenado, con un horizonte superficial potente y materia orgánica que pasa gradualmente a horizontes de iluviación de textura arcillosa de moderado espesor dando por resultado a los Argiudoles típicos (Etchevehere, 1975). Estos suelos presentan una secuencia de horizontes A, B y C bien diferenciados.

El horizonte superior tiene una textura franco-limosa, bien provisto de materia orgánica (entre 2 y 4 %), con alta capacidad de intercambio y con moderadas posibilidades de infiltración. El horizonte B es más potente, tiene textura franco-arcillo-limosa y estructurado en forma de prismas.

Hacia el Este la proporción de partículas finas se incrementan de tal forma que el espesor del horizonte iluvial adquiere mayor potencia y actúa como barrera impidiendo la libre infiltración de las aguas con probable existencia de algunos rasgos de intrazonalidad observados en el perfil, dominando el tipo Argiudol vértico (Moscatelli et al, 1990). Esta evolución se refiere a toda la Provincia de Buenos Aires.

Los suelos han tenido mayor evolución en los sectores más altos, que coinciden con las divisorias de aguas. Las condiciones climáticas son importantes por cuanto un periodo largo de exceso de agua, asegura una óptima humedad en todo el perfil, favoreciendo los procesos de alteración química, necesarios para la generación de nutrientes. Además permite efectuar doble cultivo en gran parte de las región. Desde el punto de vista agrícola los más utilizados para fines hortícolas y cultivos de flores son los Argiudoles típicos (Cappannini y Mauriño, 1996).

En las cercanías de los cauces, los suelos presentan características intrazonales, debido a su posición dentro del relieve. Al estar expuestos a numerosas inundaciones por desborde fluvial y ascenso del agua freática, su evolución es muy pobre. Generalmente se desarrollan a partir del limo del Pampeano inferior, aunque en algunos sectores lo hacen a partir del superior. Las escasas posibilidades de drenaje, se manifiestan por la presencia de horizontes gleyzados debido a los ascensos continuos del nivel freático. Las características de intrazonalidad son notables con predominio de procesos de reducción.

Si bien las lluvias lavan las sales superficiales, éstas se concentran en profundidad condicionando su utilidad, por lo que se los destina más a la ganadería que a los cultivos.

Los Argiudoles suelen estar asociados, en las áreas bajas encharcables, a suelos lavados, algo hidromórficos y sódicos con o sin epipedón mólico (Argiudoles ácuicos, Natrauoles y Natracualfes típicos), o bien a suelos con horizonte álbico no sódicos, provistos de un horizonte A2 de eluviación, algo lavados (Argialboles típicos) (Moscatelli et al, 1990).

El uso agrícola intensivo y la textura limosa del horizonte superficial suele producir encostramiento y densificación en la porción arable, que limitan la productividad y favorecen el escurrimiento y la erosión. La agricultura sin criterios conservacionistas, provoca un deterioro químico, puesto que la extracción de bases ocasiona una paulatina acidificación de los suelos.

En la zona de cabecera de la cuenca estudiada predomina la aptitud agrícola intensiva con Molisoles y Argiudoles típicos, de estructura granular, que facilitan la infiltración y por ende la recarga y el intercambio iónico. El horizonte A, con buen desarrollo en los sectores medios y altos de la cuenca, con alto contenido de materia orgánica, facilita la incorporación de sustancias en solución debido a la fuerte actividad microbiológica, que genera una elevada presión de CO2. El agua con CO2 disuelto, aumenta considerablemente su capacidad de disolución frente a la mayoría de los minerales y compuestos sólidos (ej. silicatos y carbonatos de calcio). También produce bicarbonatos e hidrogeniones.

El horizonte A con abundante materia orgánica, también actúa como filtro natural muy efectivo respecto a la movilidad de numerosos contaminantes. En el caso de los metales pesados, estos son retenidos por el C de la materia orgánica, evitando que alcancen el agua freática. Del mismo modo, muchos hidrocarburos son degradados por la actividad biológica que caracteriza al horizonte A; los plaguicidas organoclorados también son retenidos por las partículas arcillosas del mismo horizonte.

Otro proceso generado fundamentalmente en el horizonte B, es el ablandamiento natural del agua infiltrada, que de cálcica pasa a sódica al quedar fijado el calcio en la estructura cristalina de la arcilla, mientras el sodio pasa a la solución.

Por lo tanto, la alta capacidad de absorción que tiene el horizonte A del suelo arado y el adecuado índice de infiltración que presenta el horizonte B y el sedimento madre (Loess Pampeano), derivan en un suelo apto para el riego intensivo, en un amplio sector de la zona de estudio, particularmente en la cabecera de la cuenca.

 

IV.3. Configuración y estructura geográfica.

En cuanto a la configuración geográfica, la cuenca es considerada periurbana (zona de transición entre el campo y la ciudad), por lo que se hallan representados los usos urbano, rural e industrial.

En lo que respecta a la estructura, se la puede identificar como parcialmente aglomerada debido a que presenta zonas extensas sin edificación. Esto puede observarse en el Mapa 10 de radios censales [11] del año 2001 (INDEC).

 

 
 

Mapa 10: Radios censales.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas ( INDEC, 2001)

 

 

En el Mapa 11 se superponen los radios definidos en los censos de los años 1991 y 2001 (INDEC) y se establece cuáles fueron los que crecieron (dividieron) en ese período de 10 años, observándose que el patrón de crecimiento de radios más alto corresponde con aquellos involucrados a los cursos de agua; con referencia al número, en el año 1991 los radios censales eran 153, mientras que en el último censo fueron de 325.

 

 
 

Mapa 11: Crecimiento Poblacional en el periodo 1991 - 2001
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas ( INDEC, 1991 y 2001)

 

 

IV.4. Aspectos socioeconómicos

Dos de los partidos sobre los cuales se extiende la cuenca, forman parte del AMBA, territorio en el cual se efectúa la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que realiza el INDEC, para evaluar periódicamente la situación socioeconómica de la población. De acuerdo a ese estudio se ha categorizado a los distintos partidos que la conforman en cuatro niveles; en particular, los Municipios Moreno, San Miguel y José C. Paz forman parte del GBA4 (Gran Buenos Aires nivel 4) por presentar los valores más altos en cuanto a la desocupación (más del 20%), tasa de demandantes de empleo (45,7%), tasa de subempleo horario (15,8%), asalariados sin jubilación (45%) y el menor porcentaje de asalariados con calificación profesional (1,9%) (INDEC, 1997) (Mapa 12).

 

 
 

Mapa 12: Encuesta permanente de Hogares (EPH)- AMBA
Fuente:
Elaboración propia en base a la EPH, INDEC, 1997
Nota: AMBA - (Área Metropolitana de Bs. As.)

 

 

De acuerdo con el Censo realizado por el INDEC (2001), regionalmente el Partido de Moreno (al cual corresponde prácticamente toda la cuenca), presenta el porcentaje de población con NBI más elevado (junto con otros pocos partidos de la RMBA) (Mapa 13).

 

 
 

Mapa 13: NBI - AMBA
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas ( INDEC, 2001)
Nota: NBI - (Necesidades Básicas Insatisfechas)
Nota: AMBA - (Área Metropolitana de Bs. As.)

 

 

Nivel educativo.

En cuanto al nivel educativo, en Moreno el 5,6 % de la población mayor de 30 años nunca asistió a un establecimiento educativo. En la figura 04 se muestran los máximos niveles educativos alcanzados por la población mayor de 15 años del Partido. Los datos revelan que más de un tercio de la población no alcanzó a completar los estudios secundarios y sólo un pequeño porcentaje (3%) finalizó los estudios terciarios o universitarios.

 

 
 

Figura 04: Nivel de instruccion de la población mayor de 15 años - Partido de Moreno
Datos: Martin, 2004

 

En el Partido de Moreno existe una gran demanda de los establecimientos educativos estatales en todos los niveles, los que agrupan al 81% de la matrícula mientras que el porcentaje restante asiste a instituciones privadas.

 

Infraestructura urbana.

La infraestructura urbana está relacionada con la provisión de los servicios básicos (agua, cloacas, energía eléctrica, gas, transporte, recolección de residuos, etc.), que influyen de manera directa sobre la salud y calidad de vida de la población.

Al igual que en el resto del Conurbano, en la zona estudiada se registró altas tasas de incremento poblacional entre las décadas del 60 y 80, inducido en su mayoría por el arribo de población rural que se vio atraída por el crecimiento industrial. Esto significó una demanda habitacional muy alta que el Municipio no estaba en condiciones de resolver. Así surgieron los loteos populares promovidos por agentes privados. La localización de los loteos quedó exclusivamente en manos de los operadores privados, dando como resultado una urbanización en islas inconexas que dificulta enormemente la provisión y el acceso a los servicios (Hardoy et al, 2005.). Dado las áreas con baja densidad poblacional, el costo de garantizar la provisión de los servicios a los habitantes es relativamente mayor en comparación con las áreas urbanas densamente pobladas.

A los fines de este trabajo se estudian las características de los servicios de provisión de agua y cloacas, ambos con una escasa cobertura en la cuenca en estudio. También es relevante analizar las condiciones habitacionales de la población.

Un relevamiento realizado en el año 2001 por el IIED-AL (Hardoy et al, 2005) muestra que en su mayoría estos sectores sólo acceden a la primeras napas de agua, con altos niveles de contaminación, y utilizan pozos absorbentes sin cámara séptica que rebalsan, vertiendo los efluentes domiciliarios directamente en las zanjas.

 

Agua corriente.

La extensión de las redes de provisión de agua en la cuenca, por parte de la concesionaria AGBA S.A. es relativamente pequeña en relación con su superficie (Mapa 14). Asimismo también existen otras redes de abastecimiento de agua que corresponden a sistemas autónomos (cooperativas vecinales). Todas las redes reciben agua del Acuífero Puelche.

 

 
 

Mapa 14: Infraestructura de saneamiento - AGBA
Fuente:
Elaboración propia en base a datos provistos por el IDUAR (2004)
Nota: AGBA - (Infraestructura de saneamiento)

 

Las viviendas que no acceden al agua por red se abastecen a partir de perforaciones domiciliarias de diversas características (profundidad, antigüedad, tipo de bomba y presencia de encamisado) [12].

 

Cloacas.

La red cloacal provista por AGBA S.A. es aún menos extensa que la de agua potable, también se ubica en la zona central de Moreno y como puede observarse es inexistente dentro del área de la cuenca (Mapa 14). La mayoría de las viviendas situadas en este área evacúan las excretas en pozos ciegos, que en el mejor de los casos cuentan con cámara séptica. Sin embargo también existen redes comunitarias (no son abastecidas por un servicio centralizado).

Viviendas.

Se visualiza una heterogeneidad en el área de estudio en cuanto a las condiciones habitacionales debido a que, así como hay asentamientos muy precarios, también se localizan barrios privados, donde las condiciones de las viviendas son óptimas a pesar que no cuentan con dos de los servicios básicos (agua y cloacas).

Un dato importante que proporciona el Censo 2001 es que alrededor del 32% de las viviendas del Partido de Moreno carece de agua en la cocina, y ese valor es cercano al porcentaje de viviendas que no cuenta en el baño con un sistema de descarga de agua para la limpieza del inodoro. Esto indica que aproximadamente 30.000 familias no tienen la instalación de agua dentro de la vivienda (esta cifra incluye a los hogares que no poseen un sistema de captación de agua dentro del terreno de su propiedad). El Mapa 15 muestra el porcentaje de hogares por radio censal que no cuentan con tuberías para distribuir el agua en el interior de la vivienda.

 

 
 

Mapa 15: Viviendas sin instalacion de agua potable
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas ( INDEC, 2001)

 

 

Salud.

Se localizan diversos centros de salud: el Hospital Provincial Luciano y Mariano de la Vega (ubicado en el centro de Moreno), centros de asistencia primaria (situados de manera dispersa en relación con la densidad poblacional) y clínicas y consultorios de atención médica privada. Del total de centros de asistencia primaria, 20 se localizan en la cuenca (Mapa 16).

 

 
 

Mapa 16: Centros de Asistencia Primaria - Municipio Moreno
Fuente:
IDUAR, 2004)

 

 

El Censo 2001 reveló que aproximadamente el 65% de los habitantes de Moreno no cuenta con un plan de cobertura médica (Mapa 17). Del porcentaje restante, sólo un 4% de la población son adherentes a algún plan privado y el resto posee cobertura a través de las obras sociales.

 

 
 

Mapa 17: Poblacion sin cobertura de obra social
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas ( INDEC, 2001)

 

Durante el período 1999 - 2001 se registró en el Municipio de Moreno una tasa de mortalidad infantil [13] de 19‰, uno de los valores más altos relevados en los partidos de la RMBA. Debe considerarse también que la población del partido presenta una proporción mayor de menores que en el total de la Región (Fundación Banco de la Provincia de Buenos Aires, 2003).

Los Partidos de Moreno, José C. Paz y San Miguel son algunos de los municipios de la RMBA que registran una mayor cantidad de casos de enfermedades de origen hídrico, como diarrea, gastroenteritis, parásitos intestinales y hepatitis A (Fritzsche y Reboratti, 2002). Un médico perteneciente al sector de epidemiología del Hospital de Moreno manifestó su preocupación por el incremento de los casos de diarrea durante los meses transcurridos de 2004 en relación con los registrados en 2003 (figura 05).

 

 
 

Figura 05: Número de casos acumulativos de diarrea registrados en el municipio de Moreno 2003 - 2004
Datos: Elaborado en base a datos suministrados por el Área Epidemiologia, Municipio de Moreno.

 

 


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V.- MATERIALES, METODOLOGÍA Y RESULTADOS

 

V. 1. Información base.

Para poder llevar a cabo este trabajo de investigación, se precisó en primer lugar generar información base, indispensable para comenzar con el análisis y estudio de los objetivos propuestos; a continuación se detalla cómo y cuáles actividades se desarrollaron.

 

V.1.a. Delimitación de cuenca y subcuencas

La Cuenca Las Catonas y sus subcuencas se determinaron manualmente, considerando la divisoria de aguas, en base a las cartas topográficas del IGM 1:50.000 de Moreno (3560–12–3) y Campo de Mayo (3560–12–4).

Para la delimitación de las unidades hidrográficas, se consideraron las siguientes etapas:

1. la identificación de la red de drenaje superficial y la realización de un esbozo muy general de la posible delimitación;

2. que la divisoria cortara perpendicularmente a las curvas de nivel, pasando por los puntos de mayor nivel topográfico;

3. que cuando la divisoria iba aumentando su altitud cortara a las curvas de nivel por su parte convexa;

4. que cuando la altitud de la divisoria iba decreciendo cortara a las curvas de nivel por la parte cóncava;

5. y por último que la divisoria nunca cortara un curso de río.

 

Asimismo se tuvo en cuenta:

- que toda línea divisoria de una unidad hidrográfica se desplazara siempre entre dos curvas con igual valor de cota, y que

- la divisoria pasara por los puntos de mayor nivel topográfico, es decir, que la línea divisoria uniera los puntos con mayores valores de altitud.

 

Luego toda esta información se digitalizó en soporte SIG con el programa ILWIS 3.0.

De esta manera se delimitó la Cuenca Las Catonas y subdividió en 12 subcuencas delimitadas fundamentalmente por los usos de suelo dominantes: 5 pertenecientes a la cuenca alta (A1 – A5), 3 a la cuenca media (M1 – M3) y 4 a la cuenca baja (B1 – B4) (Mapa 18).

 

 
 

Mapa 18: División por subcuencas - Cuenca de las Catonas
Fuente:
Elaboración propia

 

 

V.1.b. Digitalización de los cursos de agua

En primer lugar se georreferenciaron las 12 fotos aéreas [14] que abarcan la zona de estudio. Luego, se procedió al armado del “mosaico” de dichas fotos. Posteriormente, se chequearon a campo las coordenadas geográficas, utilizando un Global Positioning System (GPS) [15]. Finalmente, se digitalizaron los cursos de agua (Mapa 19).

 

 
 

Mapa 19: Mosaico de fotos áereas.
Fuente:
Elaboración propia.

 

 

Tanto la georreferenciación de las fotos áreas, como el armado del mosaico y la digitalización de los cursos de agua se realizaron con el programa ERDAS Imagine 8.4.

 

V.1.c. Clasificación de los usos de suelo.

El estudio de este aspecto es muy importante porque el uso que se ejerce sobre la cuenca, determina en gran medida el impacto y las consecuencias sobre el estado del recurso hídrico. Asimismo, con referencia a las inundaciones, su magnitud y frecuencia están fuertemente condicionadas por el uso del suelo, dado que se verifica una alta correlación entre el aumento de las inundaciones en función del porcentaje de suelo urbano que está cubierto por techos, pavimentos y cemento (la cubierta impermeable) y el porcentaje de área servida por drenajes pluviales (Keller, 1996).

Aplicando conocimientos de Teledetección, en base a dos procesos de interpretación, se individualizaron los principales patrones de usos del suelo en la cuenca.

Procesamiento visual: se efectuó el análisis visual de las imágenes satelitales [16] y del mosaico fotográfico y por cambios en los tonos, colores, formas y tamaños se reconocieron los diferentes usos del suelo. Los mismos son: urbano, rural, agropecuario y vías de comunicación.

Procesamiento automático: se utilizó el programa ERDAS y dentro del mismo, se trabajó con el módulo Data Preparation, Unsupervised Classification obteniendo las clases de usos del suelo similares a las obtenidas en el proceso visual.

Luego se corrigió la ubicación de puntos de control de la imagen con salidas de campo, utilizando el GPS.

Finalmente, como resultado de la interpretación de las imágenes satelitales, de las fotos aéreas y del reconocimiento a campo, se identificaron los siguientes usos del suelo (Mapa 20):

 

 
 

Mapa 20: Usos del suelo.
Fuente:
Herrero A.C. et al (2003).

 

 

A) Áreas urbanas:

a.1. Uso Urbano. => Se reconocen tres clases de usos: urbano exclusivo, suburbano dentro del que se encuadra el tejido marginal y el correspondiente a urbanizaciones cerradas. El desarrollo de estas dos últimas se plantea a continuación:

Tejido informal. Los principales asentamientos precarios, marginales o villas de emergencia de la cuenca se localizan en su mayoría en zonas bajas, inundables, en tierras fiscales y en terrenos usurpados.

Urbanizaciones cerradas. El crecimiento de las áreas metropolitanas fue precedido por el tendido de la red ferrovial, que históricamente fue delineando la implantación de asentamientos poblacionales en torno a la misma. En una segunda etapa los medios masivos de transporte, el parque automotor privado, la reformulación de la red de autopistas y la pavimentación de las rutas provinciales y nacionales, convirtieron al área metropolitana en un lugar adecuado para el desarrollo residencial.

Este crecimiento tuvo que ver con la cercanía a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a través de las autopistas que la vinculan en poco tiempo, permitiendo la combinación del trabajo en el centro del área metropolitana y la residencia en sitios más alejados de la contaminación ambiental de la ciudad, los problemas crecientes de inseguridad, el deterioro de la oferta de servicios comunitarios en Buenos Aires, entre los factores más importantes.

a.2. Uso industrial discontinuo. => Los establecimientos industriales se ubican principalmente en las zonas urbanas y en las proximidades de las vías de comunicación (rutas y ferrocarril). Realizan actividades dentro de los siguientes rubros: plástica, metalúrgica, alimenticia, química, construcción, cosméticos, maderera, entre los más importantes. Este punto será desarrollado en la Sección V.4.b.i.

a.3. Comercial y de transportes. => Los principales usos comerciales se encuentran en las proximidades a los centros urbanos y las intersecciones de las vías de acceso más importantes de la cuenca como el Acceso Oeste y sobre las rutas provinciales 23, 24 y 25.

 

B) Áreas agropecuarias:

b.1. Tierras arables. => [17] de secano [18] dedicadas a la agricultura y ganadería. Comprende una pequeña porción localizada en la intersección de las Rutas 24 y 25, luego en Ruta 25 y afluente sin nombre del Arroyo Las Catonas y otro predio entre éste y el Aº Los Perros.

b.2. Tierras arables bajo riego dedicadas a la florihorticultura. => Abarca una porción extendida por la Ruta 24 hasta el límite con el Municipio de San Miguel y algunos sectores dispersos entre las Rutas Nº 23 y 25 y el límite con el Partido de San Miguel y con José C. Paz en el Aº Pinazo.

b.3. Rural de transición. => Son áreas rurales que están abandonando sus usos agropecuarios y están siendo incorporadas paulatinamente a usos urbanos.

 

C) Bosques y áreas semi-naturales:

c.1. Espacios verdes naturales. => Hay un alto porcentaje de espacios verdes naturales asociados a algunos tramos de los arroyos que integran la Cuenca La Catonas.

 

D) Cursos de agua:

d.1. Cuenca Las Catonas. => El sistema primario está representado por el curso principal: el Aº Las Catonas, localizándose sus cabeceras en el partido de Gral. Rodríguez y desaguando en el Río Reconquista. El sistema secundario está compuesto por sus afluentes, siendo los más importantes el Aº Los Perros y Cañada Las Catonas.

 

V.1.d. Homologación de radios censales a la unidad espacial “subcuenca”

La necesidad de disponer de variables del Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda (INDEC, 2001), planteó integrar cartografía por radio censal a cartografía a nivel de subcuencas. Para ello se utilizó la herramienta Geoprocessing Wizard del Programa ArcView (ESRI, 1992). En aquellos casos donde el límite de la subcuenca particiona al radio censal, se asignó proporcionalmente el valor de la variable, considerando la participación de la superficie del radio particionado en dicha subcuenca.

Retomando el concepto de riesgo poblacional humano en relación al recurso hídrico o riesgo hídrico poblacional humano discutido y definido en la Sección III.1 de este trabajo, como: aquel evento (inundación por desborde de ríos, precipitación intensa y anegamiento, deterioro en la calidad y cantidad del agua superficial y subterránea, etc.), que tenga como elemento eje al recurso agua y que impacte directa o indirectamente sobre algún/os o todos los aspectos que conforman el bienestar íntegro de la población (salud, bienes materiales, economía, actividades productivas y culturales); asumiendo que para poder cuantificar ese riesgo es imprescindible estudiar los procesos que ponen en peligro a la población (amenazas), como así también los socioeconómicos (vulnerabilidad social), se procede en las Secciones V.2 a V.4 a la determinación de subcuencas con diferente riesgo hídrico poblacional, debido a la contaminación del recurso hídrico subterráneo y superficial e inundaciones.

 

V. 2. RECURSO HÍDRICO SUBTERRÁNEO

Para el estudio del recurso hídrico subterráneo (única fuente de abastecimiento de agua para consumo en la Cuenca Las Catonas), se plantea la hipótesis que el grado de vulnerabilidad social frente a la contaminación de los acuíferos, depende de las formas de acceso al recurso, de las vías de disposición de excretas y de la densidad poblacional [19]. Luego, el objetivo específico es la cuantificación de subcuencas según el riesgo poblacional dado por la contaminación del recurso hídrico subterráneo.

Para llevar a cabo este estudio, se determinan y analizan los índices de vulnerabilidad social y los de amenaza.

V.2.a. Indicadores de vulnerabilidad social en relación a la contaminación hídrica subterránea

Mediante la elaboración de un sistema de indicadores de referencia, se definen índices de vulnerabilidad social basándose en la fuente predominante de captación del recurso, la vía de disposición de excretas y la densidad poblacional. Cada una de estas variables es analizada por subcuenca, representada en un mapa, donde colores más oscuros significan subcuencas más vulnerables. De esta manera se obtienen tantos mapas, como variables a analizar. Luego, en la siguiente Sección (V.2.b.), todos estos resultados se superponen en un único mapa, que da cuenta del estudio integral de la vulnerabilidad social frente a la contaminación hídrica subterránea.

 

V.2.a.i. Fuente de captación del recurso y vía de disposición de excretas

Este ítem es clave para el análisis de la vulnerabilidad de la población respecto al recurso hídrico subterráneo. Para ello, se pretende dar cuenta de los siguientes indicadores de referencia "Vulnerabilidad social por subcuenca dada por la fuente de captación del recurso" y "Vulnerabilidad social por subcuenca dada por la vía de disposición de excretas".

La fuente de captación de agua subterránea de donde se abastecen los diferentes sectores de la población establecida en la Cuenca Las Catonas, se infiere a partir de las formas de acceso al recurso, en base a los datos del Censo provistos por el INDEC (2001). De esta manera, para aquellas personas que manifestaron obtener agua a través de red pública o mediante bomba a motor en perforación profunda, la autora asume que captan del Acuífero Puelche, mientras que si emplean bomba manual o a motor en perforaciones someras, se considera lo estarían haciendo del Acuífero Pampeano. Estas inferencias fueron corroborados mediante la realización del relevamiento de campo efectuado por la autora durante los años 2003 y 2004.

A partir de los datos del censo (INDEC, 2001), se realizaron las siguientes agrupaciones respecto a la forma de captación del agua [20]:

a través de red,

con bomba a motor en perforación profunda,

con bomba manual o a motor en perforación somera.

Como se disponía del censo realizado hace 10 años (INDEC, 1991), los datos del 2001 se llevaron a la unidad espacial (radios) de 1991, esto con el fin de poder realizar comparaciones entre períodos intercensales. Pueden observarse dos procesos: uno es el pasaje del empleo de bomba manual a bomba a motor (Mapa 21 y Mapa 22), lo que demuestra una consolidación de las áreas en lo que a mejoramiento de servicios de vivienda se refiere (tecnología de captación de agua);

 

 
 

Mapa 21: Comparacion de cobertura de bomba manual o a motor en perforación somera.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 1991 y 2001)

 

 

 
 

Mapa 22: Comparacion de cobertura de bomba a motor en perforación profunda.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 1991 y 2001)

 

 

y el otro proceso que se observa es que en aquellas áreas con mayor déficit habitacional, se reemplazaron los sistemas de captación domiciliaria por sistemas autónomos o desvinculados de la concesión (Mapa 23).

 

 
 

Mapa 23: Comparacion de cobertura de red de agua.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 1991 y 2001)

 

 

Luego, las vías de disposición de aguas servidas se agrupan en base al censo (INDEC, 2001), en tres categorías:

a través de red,

a pozo ciego con cámara séptica,

a pozo ciego u hoyo sin cámara séptica.

Es importante aclarar respecto a las redes, que no sólo se consideran a las abastecidas por la concesión (AGBA S.A.), sino a los sistemas de agua y/o cloaca denominados "sistemas autónomos o desvinculados", incorporados por conjuntos urbanizados (formales e informales).

Para dar cuenta de los indicadores de referencia por subcuenca Vulnerabilidad social dada por la fuente predominante de captación del recurso y Vulnerabilidad social dada por la vía predominante de disposición de excretas, se agruparon estas dos variables en términos relativos (%):

hogares que captan agua a través de red /total de hogares;

hogares que captan agua a través de bomba motor en perforaciones profundas/total de hogares;

hogares que captan agua a través de bomba manual o a motor en perforaciones someras/total de hogares;

hogares que descargan las excretas a través de red/total de hogares;

hogares que descargan las excretas a través de pozo ciego con cámara séptica/total de hogares y

hogares que descargan las excretas a través de pozo ciego u hoyo sin cámara séptica/total de hogares.

El análisis de estas dos variables refleja las condiciones socio habitacionales de la población, dado que tecnologías de captación y de disposición más seguras implica una mayor inversión monetaria.

A partir de los porcentajes obtenidos se definieron para cada variable cinco categorías consistentes entre subcuencas, mediante el método de optimización de Jenks. Este método detecta umbrales entre las clases, buscando agrupamientos y patrones inherentes a los datos; el procedimiento para separar las distintas clases dentro de una serie de datos, se basa en la maximización de la bondad de ajuste de la varianza, max BAV=(DCMT-DCMC)/DCMT, donde DCMT = (xi–x)2, siendo la media de los valores totales y DCMC= (xi–Z0)2, donde Z0 es la media de los valores en cada subgrupo (Jenks, 1977).

En la Tabla 04 y Tabla 5, se muestran los valores obtenidos y los índices determinados para cada subcuenca analizada.

Es importante señalar que para el caso de la captación mediante bomba manual o a motor en perforación somera, se considera el peor índice (más elevado), cuanta mayor cantidad de gente emplea este mecanismo, invirtiéndose para los otros dos casos (red o bomba motor en perforación profunda).

 

Tabla 04: Fuente de captación del recurso agua.

Variable

Subcuenca

Valor variable (%)

Índice (2)

A través de red (1)

A1

4

5

A2

1

5

A3

3

5

A4

1

5

A5

10

4

M1

5

5

M2

4

5

M3

51

1

B1

17

3

B2

54

1

B3

6

5

B4

9

4

A través de bomba a motor en perforación profunda

A1

30

3

A2

59

1

A3

27

3

A4

10

5

A5

30

3

M1

42

2

M2

18

4

M3

11

5

B1

43

2

B2

16

4

B3

52

1

B4

43

2

A través de bomba manual o a motor en perforación somera

A1

3

3

A2

6

5

A3

2

2

A4

1

1

A5

2

2

M1

4

4

M2

2

2

M3

1

1

B1

5

5

B2

1

1

B3

4

4

B4

4

4

Notas: (1): redes de AGBA S.A. y "sistemas autónomos o desvinculados"; (2): valores menores indican mayor porcentaje de hogares que captan agua de manera más segura frente a la contaminación.

Los rangos establecidos para delimitar los índices de acceso al agua a través de bomba manual o a motor en perforación somera, se calcularon mediante el método de optimización de Jenks (Jenks, 1977) (Mapa 24):

1 = 1 - 1,9 %;
2 = 2 - 2,9 %;
3 = 3 - 3,9 %;
4 = 4 - 4,9 %;
5 = 5 - 6 %.

 

 
 

Mapa 24: Acceso al agua mediante bomba manual o motor en perforación somera.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 2001)
Nota: La proporción de la población que accede al recurso mediante bomba manual aumenta conforme se incrementa el valor de indice y la intensidad de color.

 

 

Los rangos establecidos para delimitar los índices de acceso al agua a través de bomba a motor en perforación profunda, se calcularon mediante el método de optimización de Jenks (Jenks, 1977) (Mapa 25):

5 = 1 - 11 %
4 = 11,1 - 18 %;
3 = 18,1 - 30 %;
2 = 30,1 - 43 %;
1 = 43,1 - 59 %.

 

 
 

Mapa 25: Acceso al agua mediante bomba motor en perforación profunda.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 2001)
Nota: La proporción de la población que accede al recurso mediante bomba manual aumenta conforme se incrementa el valor de indice y la intensidad de color.

 

 

Los rangos establecidos para delimitar los índices de acceso al agua a través de red, se calcularon mediante el método de optimización de Jenks (Jenks, 1977) (Mapa 26):

5 = 1 - 6 %;
4 = 6,1 - 10 %;
3 = 10,1 - 17 %;
2 = 17,1 - 50 %;
1 = 50,1 - 54 %.

 

 
 

Mapa 26: Acceso al agua mediante red.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 2001)
Nota: La proporción de la población que accede al recurso mediante bomba manual aumenta conforme se incrementa el valor de indice y la intensidad de color.

 

 

 

Tabla 05: Via de disposición de excretas.

 

Variable

Subcuenca

Valor variable (%)

Índice (2)

A través de red (1)

A1

0

5

A2

1

4

A3

0

5

A4

0

5

A5

1

4

M1

2

3

M2

0

5

M3

1

4

B1

5

1

B2

3

2

B3

4

1

B4

0

5

A través de pozo ciego con cámara séptica

A1

24

3

A2

43

1

A3

18

4

A4

7

5

A5

23

3

M1

23

3

M2

11

5

M3

31

2

B1

31

2

B2

47

1

B3

34

2

B4

33

2

A través de pozo ciego u hoyo sin cámara séptica

A1

10

2

A2

19

3

A3

12

2

A4

4

1

A5

17

3

M1

23

4

M2

11

2

M3

29

5

B1

26

5

B2

19

3

B3

22

4

B4

21

4

 

Notas: (1): sólo redes de los "sistemas autónomos o desvinculados"; (2): valores menores indican mayor porcentaje de hogares que disponen las excretas de manera más segura frente a la contaminación, por lo tanto menor vulnerabilidad social.

Los rangos establecidos para delimitar los índices de disposición de excretas a través de pozo ciego u hoyo sin cámara séptica se calcularon mediante el método de optimización de Jenks (Jenks, 1977) (Mapa 27):

1 = 1 - 4 %;
2 = 4,1 - 12 %;
3 = 12,1 - 19 %;
4 = 19,1 - 23 %;
5 = 23,1 - 29 %.

 

 
 

Mapa 27: Disposición de excretas mediante pozo ciego u hoyo sin cámara séptica.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 2001)
Nota: La proporción de la población que accede al recurso mediante bomba manual aumenta conforme se incrementa el valor de indice y la intensidad de color.

 

 

Los rangos establecidos para delimitar los índices de disposición de excretas a través de pozo ciego con cámara séptica, se calcularon mediante el método de optimización de Jenks (Jenks, 1977) (Mapa 28):

5 = 1 - 11 %;
4 = 11,1 - 18 %;
3 = 18,1 - 24 %;
2 = 24,1 - 34 %;
1 = 34,1 - 47 %.

 

 
 

Mapa 28: Disposición de excretas mediante pozo ciego con cámara séptica.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 2001)
Nota: La proporción de la población que accede al recurso mediante bomba manual aumenta conforme se incrementa el valor de indice y la intensidad de color.

 

 

Los rangos establecidos para delimitar los índices de disposición de excretas a través de red, se calcularon mediante el método de optimización de Jenks (Jenks, 1977) (Mapa 29):

5 = 0 - 0,9 %;
4 = 1 - 1,9 %;
3 = 2 - 2,9 %;
2 = 3 - 3,9 %;
1 = 4 - 5 %.

 

 
 

Mapa 29: Disposición de excretas mediante red.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 2001)
Nota: La proporción de la población que accede al recurso mediante bomba manual aumenta conforme se incrementa el valor de indice y la intensidad de color.

 

 

Finalmente, para las dos variables (captación y disposición) se generaron las ecuaciones de vulnerabilidad social por subcuenca (Ecuación 04 y Ecuación 05, respectivamente), que brindan una caracterización cualitativa. Para su construcción la autora genera y asigna factores de ponderación 1, 3 o 5, debido a que considera que la forma mecánica mediante la cual se está captando agua y/o disponiendo las excretas no aportan a que se agrave la vulnerabilidad social (1), o sí lo hacen de una manera media (3) o alta (5), respectivamente:

Ecuación 4: Vulnerabilidad social por subcuenca - (Captacion).

     
   
     

Ecuación 5: Vulnerabilidad social por subcuenca - ( Disposición).

     
   
     

Donde:

VS: Vulnerabilidad de Subcuenca.

Luego, a partir de los valores obtenidos se realizó para cada variable un análisis de frecuencia definiendo cinco categorías consistentes (Jenks, 1977). En la Tabla 06 y Tabla 07, se muestran los valores obtenidos y los índices determinados, para los indicadores de referencia:

 

Tabla 06: Vulnerabilidad social por fuente de captación del recurso

 

Subcuenca

Valor

variable

Índice (*)

A1

29

4

A2

33

5

A3

24

3

A4

25

3

A5

23

3

M1

31

4

M2

27

4

M3

21

2

B1

34

5

B2

18

1

B3

28

4

B4

30

4

 

Notas: (*) de menor a mayor se incrementa la vulnerabilidad social

 

Los rangos establecidos para delimitar los índices de vulnerabilidad social dada por la fuente de captación del recurso hídrico, se calcularon mediante el método de optimización de Jenks (Jenks, 1977) (Mapa 30):

1 = 18 - 19;
2 = 20 - 21;
3 = 23 - 25;
4 = 26 - 31;
5 = 32 - 34.

 

 
 

Mapa 30: Vulnerabilidad Social; Acceso al recurso hídrico subterráneo.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 2001)
Nota: La vulnerabilidad social se aumenta conforme se incrementa el valor de indice y la intensidad de color.

 

 

 

Tabla 07: Vulnerabilidad social por vía de disposción de excretas.

 

Subcuenca

Valor

variable

Índice (*)

A1

24

2

A2

22

1

A3

27

3

A4

25

2

A5

28

3

M1

32

4

M2

30

4

M3

35

5

B1

32

4

B2

20

1

B3

27

3

B4

31

4

 

Notas: (*) de menor a mayor se incrementa la vulnerabilidad social

 

Los rangos establecidos para delimitar los índices de vulnerabilidad social por subcuenca dada por la vía de disposición de excretas, se calcularon mediante el método de de optimización Jenks (Jenks, 1977) (Mapa 31):

1 = 20 - 22;
2 = 23 - 25;
3 = 26 - 28;
4 = 30 - 32;
5 = 33 - 35.

 

 
 

Mapa 31: Vulnerabilidad Social; Disposición de excretas.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 2001)
Nota: La vulnerabilidad social se aumenta conforme se incrementa el valor de indice y la intensidad de color.

 

 

 

V.2.a.ii. Densidad poblacional.

Como se analizó en las secciones anteriores, la cobertura de redes cloacales es muy escasa, por lo que la mayoría de la gente dispone las excretas en pozos ciegos (en general mal construidos por la falta de cámara séptica). Esta situación hace que sea indispensable conocer la densidad poblacional (hab/ha) para la determinación de subcuencas con diferentes grados de vulnerabilidad social, dado que a mayor densidad poblacional, se incrementa el aporte de materia orgánica a los acuíferos.

Al igual que con el resto de las variables capturadas del censo (INDEC, 2001), se analizó la densidad por radio censal homologado, para luego ajustar dichos radios a las subcuencas (Mapa 32).

 

 
 

Mapa 32: Densidad de Población (hab/ha).
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 2001)

 

 

Con el fin de establecer los puntos de cortes de los índices, a partir de los valores de densidad poblacional obtenidos, se aplicó un análisis de frecuencia discriminando 5 categorías consistentes (Jenks, 1977). En la Tabla 08 se muestran los valores del indicador de referencia "Vulnerabilidad social por subcuenca dada por la densidad poblacional":

 

Tabla 08: Vulnerabilidad social por densidad poblacional (hab/ha).

 

Subcuenca

Valor variable (%)

Índice densidad poblacional (*)

A1

7,94

1

A2

14,27

1

A3

20,15

2

A4

26,42

2

A5

25,78

2

M1

19,55

2

M2

24,85

2

M3

66,84

4

B1

63,77

4

B2

67,64

4

B3

41,39

3

B4

100,81

5

 

Notas: (*) de menor a mayor se incrementa la vulnerabilidad social

 

Los rangos establecidos para delimitar índices de densidad consistentes entre subcuencas, se calcularon mediante el método de de optimización Jenks (Jenks, 1977) (Mapa 33):

1 = 1 - 15 %;
2 = 15,1 - 27 %;
3 = 27,1 - 42 %;
4 = 42,1 - 68 %;
5 = 68,1 - 101 %.

 

 
 

Mapa 33: Densidad de Poblacional.
Fuente:
Elaboración propia en base a datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas (INDEC, 2001)
Nota: La vulnerabilidad social se aumenta conforme se incrementa el valor de indice y la intensidad de color.

 

Todas las subcuencas del sector bajo presentan elevados índices, encontrándose la mayor densidad poblacional el la subcuenca B4.

 

V.2.b. Vulnerabilidad social frente a la contaminación del recurso hídrico subterráneo, Cuenca Las Catonas

Las variables analizadas en los puntos anteriores, dieron por resultado subcuencas con distintos índices de vulnerabilidad social frente a la contaminación del recurso hídrico subterráneo (Mapa 30, Mapa 31, Mapa 33). A continuación se presenta un único Mapa 34, producto del estudio integral, distinguiéndose en cuáles subcuencas la población humana es más vulnerable (Ecuación 06, Tabla 09):

Ecuación 6: Contaminación del recurso hídrico subterráneo.

     
   
     

Donde:

VS: Vulnerabilidad de Subcuenca.

 

 

Tabla 09: Vulnerabilidad social por contaminación del recurso hídrico subterráneo

 

Subcuenca

Índice VS fuente captación del recurso

Índice VS

vía de disposición de excretas

Índice VS densidad poblacional

Suma de los Índices

Índice VS cont. hídrica subterránea (*)

A1

4

2

1

7

1

A2

5

1

1

7

1

A3

3

3

2

8

2

A4

3

2

2

7

1

A5

3

3

2

8

2

M1

4

4

2

10

4

M2

4

4

2

10

4

M3

2

5

4

11

4

B1

5

4

4

13

5

B2

1

1

4

6

1

B3

4

3

3

10

4

B4

4

4

5

13

5

 

Notas: VS: Vulnerabilidad de Subcuenca; (*) de menor a mayor se incrementa la vulnerabilidad social

 

Los rangos establecidos para delimitar los índices de VS consistentes consistentes entre subcuencas, se calcularon mediante el método de optimización de Jenks (Jenks, 1977):

1 = 6 – 7;
2 = 7,1 - 8;
3 = 8,1 - 9;
4 = 9,1 - 11;
5 = 11,1 - 13.

 

 
 

Mapa 34: Vulnerabilidad Social: Contaminación recurso hidrico subterráneo.
Nota: La vulnerabilidad social se aumenta conforme se incrementa el valor de indice y la intensidad de color.

 

 

El mapa integrador muestra que las subcuencas B1 y B4 son las que mayor índice de vulnerabilidad social presentan; y, como se analiza más adelante, éstas coinciden con los niveles más elevados de contaminación orgánica, tanto en el Acuífero Pampeano como en el Puelche.

 

V.2.c. Indicadores de amenaza en relación a la contaminación hídrica subterránea

Para poder determinar subcuencas con diferentes índices de amenaza, se analizan las vulnerabilidades intrínseca y específica de los acuíferos.

Es importante aclarar en este punto que lo que en el campo de la hidrogeología se denomina “vulnerabilidad específica” (del acuífero), para los fines de este trabajo la autora lo considera como “amenaza” (para la población humana). Esto es así dado que lo que se está determinando son subcuencas con diferentes índices de amenaza para la población, producto de las propiedades “intrínsecas” de los acuíferos (que identifican diferentes áreas de sensibilidad del agua subterránea a los impactos naturales y antrópicos), más los tipos y concentraciones de los contaminantes hallados.

 

V.2.c.i. Hidrodinámica: Vulnerabilidad Intrínseca de los acuíferos Pampeano y Puelche

Respecto al la vulnerabilidad de acuíferos, es un concepto primariamente cualitativo, aunque en la actualidad existe una tendencia creciente liderado por la escuela hidrogeológica alemana para transformarlo en cuantitativo.

Existen dos corrientes que la definen: una está representada por aquellos investigadores que consideran a la vulnerabilidad como una propiedad referida exclusivamente al medio (tipo de acuífero y cobertura, permeabilidad, profundidad, recarga, etc.), sin tener en cuenta la incidencia de las sustancias contaminantes (vulnerabilidad intrínseca); y en la otra orientación, se agrupan los que sí le otorgan, además del comportamiento del medio, trascendencia al tipo y carga del contaminante (vulnerabilidad específica) (Auge, 2003).

La autora apoya esta segunda corriente definiendo a la vulnerabilidad de acuíferos como un concepto cualitativo, de tendencia cuantitativa de acuerdo a la nueva corriente científica, que representa el estado de debilidad del acuífero frente a sustancias contaminantes (de origen natural o antrópicas), que dependerá tanto de las propiedades intrínsecas de ambos, como así también de su interacción.

Para el estudio hidrodinámico se midieron las profundidades de las superficies freática (Acuífero Pampeano) y piezométrica (Acuífero Puelche), en pozos y perforaciones; luego se convirtieron las mismas en potenciales hidráulicos, con el objeto de determinar la dinámica del agua subterránea (direcciones de flujo, gradientes hidráulicos) y evaluar así las vulnerabilidades intrínsecas de ambos acuíferos. La metodología de trabajo abarcó los ámbitos de gabinete y campaña.

En primer lugar se fijó la escala de trabajo en 1:50.000, detalle para el cual resulta adecuada una distribución de un pozo cada 4 km cuadrado aproximadamente; en el Mapa 35 se indica la ubicación de los pozos que captan del Acuífero Pampeano y del Puelche.

 

 
 

Mapa 35: Distribución de pozos: Hidrodinámica subterránea.

 

 

Los niveles de agua medidos en ambos acuíferos, fueron volcados en planillas individuales, (en la Figura 06 se muestra una planilla tipo, cuyo resumen se presenta más adelante en la Tabla 17). El muestreo se realizó durante el año 2004.

 

 
 

Figura 06: Plantilla tipo: Censo sitios de muestreo agua subterránea.

 

Los instrumentos utilizados para realizar el trabajo de campo consistieron en una sonda eléctrica acoplada a un téster para medir la profundidad del agua (nivel estático), una cinta métrica de 20 metros, un cable con una plomada en la punta para medir la profundidad del pozo y un GPS para georreferenciar el sitio de muestreo.

Freatimetría.

Las viviendas donde se realizaron las mediciones de los pozos que captan al Acuífero Pampeano son muy precarias, (dado que para captar agua del acuífero más profundo se necesita mayor inversión económica).

La caracterización de la vulnerabilidad de acuíferos libres puede realizarse mediante diferentes métodos. La mayor representatividad de uno u otro método en ámbitos no afectados, es muy difícil de establecer, debido, entre otras cosas, a la lentitud con que se producen los procesos de contaminación en los sistemas hidrológicos subterráneos, particularmente en los que tienen porosidad intergranular. A continuación se citan las metodologías más empleadas para su cualificación y mapeo; todas tienen como característica común que califican a la vulnerabilidad en forma cualitativa y su mayor utilidad es que permiten realizar comparaciones relativas dentro de una misma región, o entre regiones distintas:

DRASTIC. Fue desarrollado por Aller et al. (1987) para Environmental Protection Agency (EPA), con el objeto de evaluar la vulnerabilidad intrínseca de los acuíferos. Es un método de uso muy difundido, tanto para la cualificación como para el mapeo y se basa en la asignación de índices que van de 1 a 10, de acuerdo a las características y el comportamiento de las variables consideradas en el acrónimo DRASTIC: D (depth - profundidad del agua freática), R (recharge - recarga neta), A (aquifer – litología del acuífero), S (soil – tipo de suelo), T (topography - topografía), I (impact - litología de la sección subsaturada), C (hydraulic conductivity – conductividad hidráulica del acuífero).

El índice 1 indica la mínima vulnerabilidad y el 10 la máxima. Además de lo expresado, a cada variable se le asigna un peso o ponderación, de acuerdo a la influencia respecto a la vulnerabilidad. Para el peso ponderado se emplean índices entre 1 y 5, adoptando los autores el mayor (5) para la profundidad del agua (D) y la litología de la sección subsaturada (I) y el menor (1) para la topografía (T). Ambos índices se multiplican y luego se suman los 7 resultados, para obtener un valor final o índice de vulnerabilidad, cuyos extremos son 23 (mínima) y 230 (máxima), aunque en la práctica el índice dominante varía entre 50 y 200.

SINTACS. Es una derivación del DRASTIC, desarrollado por Civita et al (1990) para adecuarlo a las diversificadas características hidrogeológicas de Italia y al requerimiento de un mapeo de mayor detalle y opera mediante el empleo de un software que facilita los cálculos. El acrónimo SINTACS comprende: S (soggiacenza – profundidad del agua), I (infiltrazione - infiltración), N (non saturo - sección subsaturada), T (tipologia della copertura – tipo de suelo), A (acquifero – características hidrogeológicas del acuífero), C (conducibilità – conductividad hidráulica), S (superficie topografica – pendiente topográfica).

GOD. Este método propuesto por Foster (1987), se basa en la asignación de índices entre 0 y 1 a 3 variables que son las que nominan el acrónimo: G (ground water occurrence – tipo de acuífero), O (overall aquifer class – litología de la cobertura), D (depth – profundidad del agua o del acuífero).

EPIK. Es un método paramétrico desarrollado por Doerfliger y Zwahlen (1997) para acuíferos kársticos. El acrónimo significa: Epikarst (E), Protective cover (P), Infiltration conditions (I), Karst network development (K), que son 4 caracteres trascendentes en el flujo y el transporte a través de sistemas kársticos.

AVI. Acrónimo de Aquifer Vulnerability Index, fue desarrollado por Van Stempvoort et al (1992) para el mapeo de la vulnerabilidad del agua subterránea de las provincias de Prairie en Canadá. Se basa en la relación entre el espesor de la zona subsaturada (d) y la permeabilidad vertical de los componentes de la misma (Kv). Mediante dicha relación los autores definen un parámetro que denominan resistencia hidráulica (c), equivalente a: c = ?di / Ki, para un número de capas de 1 a i; de acuerdo a la relación, c se expresa en unidades de tiempo (normalmente en años), para lo cual d suele expresarse en metros y K en m/año. Las magnitudes para la cualificación de la vulnerabilidad se presentan en la Tabla 10:

 

Tabla 10: Cualificación de la vulnerabilidad. método AVI

Resistencia hidráulica (años)

Vulnerabilidad

< 10

Muy alta

10 - 100

Alta

100 – 1.000

Moderada

1.000 – 10.000

Baja

> 10.000

Muy baja

 

EKv. Desarrollado por Auge (2004), establece una clasificación basada en la profundidad de la superficie freática (e) o espesor de la ZNS y en la permeabilidad vertical de la zona subsaturada (Kv), parámetros que también considera el método AVI.

Otros métodos menos conocidos y utilizados, son los desarrollados por Fenge (1976), Zaporozec (1985), Marcolongo y Pretto (1987), Sotorníková y Vrba (1987), Schmidt (1987), Villumsen et al (1983).

A continuación se analizan sintéticamente las ventajas y desventajas de los métodos descriptos, siguiendo los lineamientos generales propuestos por Auge (2003):

DRASTIC es más robusto que GOD, dado que emplea mayor cantidad de variables, pero esto puede transformarse en un inconveniente, cuando no se dispone de los valores de alguna/s de ella/s. También se le critica a DRASTIC la reiteración en el alcance de algunos parámetros como R y C, ambos vinculados a la renovación de agua en el acuífero, y la poca incidencia que tienen otros respecto a la vulnerabilidad como S (suelo).

SINTACS es una derivación de DRASTIC, por lo que presenta las mismas ventajas y desventajas que éste, con el agregado que para su operación se requiere el empleo del software correspondiente.

GOD posee como mayor ventaja, lo sencillo de su operación y el escaso número de parámetros requeridos para su empleo. Esto a su vez resulta en definiciones menos claras que DRASTIC y SINTACS. Otra falencia es no considerar la incidencia del suelo, que es un factor de gran trascendencia como filtro natural para la contaminación. En general brinda valores bajos de vulnerabilidad.

EPIK presenta como atributo favorable ser el único método desarrollado específicamente para acuíferos kársticos y como mayor desventaja la indefinición de algunos parámetros como K e I.  

AVI y EKv poseen las mismas ventajas y desventajas: el requerimiento del empleo de dos parámetros solamente deriva en un comportamiento dual: por un lado constituye una ventaja el número reducido de parámetros empleados (dos), y por otro le quita precisión frente a otros métodos más complejos. Así es como establecer en forma cuantitativa el grado de vulnerabilidad de las unidades hidrogeológicas no es tarea sencilla, en virtud de lo variado de los factores que inciden en ella. Sin embargo, reduciendo las variables a considerar, se puede lograr una caracterización semicuantitativa referida a la vulnerabilidad de los acuíferos libres.

En este trabajo se aplicó el método de EKv, dado que no se dispuso de una mayor cantidad de variables requeridas por los otros métodos más complejos, y asimismo por habérselo empleado con resultados satisfactorios en regiones que presentan características similares (geomorfológicas, geológicas e hidrogeológicas) a la estudiada.

Considerando entonces el método EKv, se tiene que: a mayor profundidad se encuentre la superficie freática, favorece la fijación de algunos contaminantes y la atenuación en la concentración de otros, mientras que si existe una cercanía del agua subterránea (superficie freática) a la superficie y a la fuente de contaminación, hace que la atenuación de los contaminantes en su paso por la ZNS, sea poco efectiva.

Asimismo, si la permeabilidad vertical es muy grande, la velocidad de desplazamiento de la pluma en será significativamente mayor. De cualquier manera, si el aporte se mantiene y los contaminantes son suficientemente móviles y persistentes, la pluma de contaminación también puede alcanzar al agua freática, aunque con mayor retardo y dilución.

En relación al espesor de la ZNS (e) se consideran cinco casos (Tabla 11):

 

Tabla 11: Indices según el espesor de ZNS

Espesor de la ZNS

e (m)

< 5

5 - 15

15 - 30

30 - 50

> 50

índice

5

4

3

2

1

 

Fuente: Auge (2004)

 

Donde el índice 5 representa la condición más vulnerable frente a la contaminación y el 1 la más protegida.

En relación a la permeabilidad vertical (Kv) de la zona subsaturada se consideran los siguientes índices (Tabla 12):

 

Tabla 12: Indices según la permeabilidad media vertical de la ZNS

Permeabilidad vertical de la ZNS

m/día

< 1.10-3

1.10-3 - 0,01

0,01 - 1

1 - 50

50 - 500

índice

1

2

3

4

5

 

muy baja

baja

media

alta

muy alta

 

Fuente: Auge (2004)

 

Los índices se definen según el material litológico presente en la ZNS:

5: arena mediana y gruesa, grava arenosa y grava.
4: arena muy fina a limosa, arena fina y arena mediana a gruesa.
3: limo y limo arenoso.
2: limo y limo arcilloso.
1: arcilla y arcilla limosa.

Nuevamente el índice 5 vuelve a ser el más vulnerable y 1 el más protegido.

Por lo tanto, la vulnerabilidad de los acuíferos libres frente a la contaminación es función inversa de la profundidad de yacencia y directa de la permeabilidad vertical (Kv) de la ZNS. Considerando ambas variables en forma conjunta, la suma varía entre extremos de 2 (menos vulnerable) a 10 (más vulnerable). En la Tabla 13 se esquematiza la distribución de los campos mencionados:

 

Tabla 13: Matriz que conjuga los indices de e y Kv - ZNS

 

1

6

5

4

3

2

 

2

7

6

5

4

3

Kv

3

8

7

6

5

4

 

4

9

8

7

6

5

 

5

10

9

8

7

6

 

 

5

4

3

2

1

  e
 

Fuente: Auge (2004)

 

Con el objeto de disponer de órdenes de magnitud respecto a la vulnerabilidad del agua subterránea frente a la contaminación y facilitar la elaboración de la cartografía correspondiente, se asumen 3 condiciones:

e + Kv de 2 a 4              grupo I - vulnerabilidad baja
e + Kv de 5 a 7              grupo II - vulnerabilidad media
e + Kv de 8 a 10            grupo III - vulnerabilidad alta

Para tener una visión areal del grado de vulnerabilidad del acuífero libre frente a la contaminación, es necesario elaborar un mapa donde se reproduce la profundidad de la zona subsaturada del agua subterránea (e), junto con las variaciones de la permeabilidad vertical (Kv). Así se visualizan las zonas más vulnerables y aquellas que presentan una mejor protección (vulnerabilidad media o baja).

Al mapa de vulnerabilidad se lo denomina vulgarmente semáforo, dado que la mayoría emplea los colores verde, amarillo y rojo. Al respecto Vrba (1991), sugiere los siguientes colores:

- verde: para vulnerabilidad baja;
- amarillo: para vulnerabilidad media;
- rojo: para vulnerabilidad alta.

En el caso de que la clasificación admita muy baja y muy alta, el verde oscuro se aplica a la vulnerabilidad muy baja y el verde claro a la baja, mientras que el rosa a la alta y el rojo a la muy alta.

Por lo tanto, en base al método método EKv de vulnerabilidad de acuíferos libres (Auge, 2004), se analizan los dos parámetros involucrados (permeabilidad vertical y espesor de la zona subsaturada):

para la sección subsaturada del Pampeano se adopta una permeabilidad vertical (Kv), entre 0,01 y 1 m/día en virtud de su composición litológica dominante (limos y limos arenosos). Dicho valor (que resulta en un índice de vulnerabilidad 3), se aplica a todo el área estudiada dado que no se dispone de datos de campo como para elaborar una cartografía indicativa de las variaciones espaciales del parámetro considerado;

en base a los espesores medidos de la zona subsaturada (comparar con Tabla 11), se determinaron los índices correspondientes a cada pozo. Luego, mediante la suma de ambos índices, se determinaron las condiciones posibles de vulnerabilidad intrínseca para el Acuífero Pampeano, resultando en (Tabla 14):

 

Tabla 14: Vulnerabilidad intrínseca del Acuífero Pampeano

Pozo

Espesor (m)

Índice

(espesor)

Índice

(Kv)

Grupo/Vulnerabilidad

3

2,95

5

3

III/Alta

4

2,50

5

3

III/Alta

5

8,30

4

3

II/Media

7

2,33

5

3

III/Alta

8

5,32

4

3

II/Media

10

2,16

5

3

III/Alta

12

7,34

4

3

II/Media

14

1,10

5

3

III/Alta

15

3,00

5

3

III/Alta

16

2,10

5

3

III/Alta

17

2,80

5

3

III/Alta

18

4,60

5

3

III/Alta

22

2,79

5

3

III/Alta

25

1,74

5

3

III/Alta

26

4,10

5

3

III/Alta

28

2,79

5

3

III/Alta

29

2,78

5

3

III/Alta

30

1,17

5

3

III/Alta

33

3,56

5

3

III/Alta

34

2,10

5

3

III/Alta

35

3,80

5

3

III/Alta

36

1,93

5

3

III/Alta

37

2,13

5

3

III/Alta

43

2,30

5

3

III/Alta

45

1,30

5

3

III/Alta

51

3,15

5

3

III/Alta

56

2,70

5

3

III/Alta

60

1,23

5

3

III/Alta

61

1,59

5

3

III/Alta

64

5,10

4

3

II/Media

En el Mapa 36 se presentan las zonas de la cuenca con vulnerabilidades alta y media; dado que el índice Kv se consideró homogéneo (3) para toda la cuenca, la diferencia entre los valores de vulnerabilidad intrínseca del Pampeano, está dada fundamentalmente por el índice correspondiente atribuible al espesor. Como puede observarse prácticamente toda la cuenca presenta vulnerabilidad intrínseca alta (color rojo [21]), esto es que el acuífero es naturalmente muy susceptible a contaminarse.

 

 
 

Mapa 36: Vulnerabilidad Intrinseca - Acuifero Pampeano.

 

 

La vulnerabilidad específica del Acuífero Pampeano (evento de amenaza para la población), se desarrolla una vez analizado el estudio hidroquímico (Sección V.2.c.iii.).

Para analizar el comportamiento hidrodinámico del Acuífero Pampeano, se convirtieron las profundidades de la superficie freática en potenciales hidráulicos mediante su reducción al 0 del IGM por diferencia con las cotas de la boca de los pozos obtenida de las cartas topográficas. Sobre la base de dichos potenciales hidráulicos se elaboró el Mapa 37 [22] en el que se representan las curvas equipotenciales y la red de flujo del Acuífero Pampeano.

 

 
 

Mapa 37: Red de flujo - Acuifero Pampeano.

 

 

En el mismo se aprecia una coincidencia general entre las divisorias de las aguas superficiales y las subterráneas, aunque en algunos sitios existen desplazamientos como en el sector E-NE de la cuenca. También se observa una coincidencia general entre la orientación del colector superficial primario (Arroyo Las Catonas) y la descarga subterránea principal con un desplazamiento en el sector SE de la cuenca. Esta coincidencia entre divisorias superficiales con ámbitos de recarga y de los cauces principales con la zona de descarga subterránea, caracteriza a los ambientes llanos con exceso en el balance hídrico como el estudiado.

El Arroyo Las Catonas muestra claramente su carácter efluente, recibiendo descarga subterránea fundamentalmente en el tramo medio de la cuenca. El flujo subterráneo dominante es hacia el E en el sector alto, orientándose hacia el SE en los tramos bajo y medio de la cuenca.

Los gradientes hidráulicos tienden a aumentar en la parte media y baja de la cuenca por lo que la superficie freática adopta una forma general de tipo parabólico. Los valores de gradiente hidráulico que caracterizan al sector alto (O de la cuenca) son del orden de 6,7.10-4, mientras que en la parte media siguiendo la línea de descarga principal se incrementa a 1,7.10-3 y en la parte baja a 1,9.10-3. Adoptando valores medios para la porosidad efectiva de 0,08y para la permeabilidad lateral de 5 m/día (Auge, 1997b) se tiene velocidades efectivas para el flujo subterráneo de 4 cm/día en el sector alto, de 11 cm/día en la parte media y de 12 cm/día en el sector bajo de la cuenca.

 

Piezometría.

Dado que el Acuífero Puelche se emplaza a una profundidad mayor que el Pampeano, requiere de perforaciones más costosas, por lo que los habitantes que lo hacen son los de mayor poder adquisitivo. Asimismo, debido a que el Acuífero Puelche está más protegido que el Pampeano respecto a la contaminación, se lo emplea para la provisión de agua a los centros educativos; en los viveros y en las quintas se lo capta junto al Pampeano para riego.

La vulnerabilidad de los acuíferos semiconfinados está controlada por el aislamiento que le otorga el acuitardo mediante sus propiedades físicas y geométricas (permeabilidad vertical, porosidad efectiva y espesor), así también como por la relación de potenciales hidráulicos que guarda con el libre sobrepuesto. Esta diferencia, que bajo condiciones de no alteración generalmente es pequeña (algunos dm a pocos m), se magnifica en los ámbitos bajo explotación, donde puede alcanzar decenas y aún centenas de metros.

En el Grafico 01 se señala la relación hidráulica natural con un DH1 favorable al acuífero libre, que define el sector de recarga del semiconfinado y un DH2, favorable a este último que tipifica al ámbito de descarga.

 
 
 

Grafico 01: Relación hidráulica natural entre acuíferos libres y semiconfinados
Fuente: Adaptado de Auge (2004)

 

Nota: Las flechas azules indican la entrada de agua al sistema; Ph: presión hidráulica; Patm: presión atmosférica; línea continua verde: lugar donde se igualan los potenciales hidráulicos, no hay flujo y por lo tanto cambian los ámbitos de recarga y descarga; Dh1: relación hidráulica favorable al acuífero libre (potencial hidráulico del libre mayor que el potencial hidráulico del semiconfinado); Dh2: relación hidráulica favorable al acuífero semiconfinado (potencial hidráulico del semiconfinado mayor que el potencial hidráulico del libre); línea continua roja: superficie freática; línea discontinua negra: superficie piezométrica.

Es importante señalar que el acuífero semiconfinado sólo puede contaminarse a partir del libre en el ámbito de recarga (cuando la superficie freática es mayor que la superficie piezométrica), pero no en el de descarga (superficie piezométrica mayor que la superficie freática). Por lo que la situación menos favorable para la protección del acuífero parcialmente confinado, resulta cuando su potencial hidráulico es menor que el del freático, es decir cuando existe un gradiente hidráulico vertical negativo en profundidad. Siguiendo la misma lógica es como se recarga y descarga el Acuífero Puelche [23].

Con referencia a la relación hidráulica natural, en la superficie freática la presión hidráulica (Ph) es igual a la presión atmosférica (Patm); por encima de ésta la Ph es menor que la Patm; mientras que por debajo de la superficie freática la Ph > Patm; justamente esta última situación hace que al realizar un pozo por debajo de la SF, el agua ascienda hasta donde se equilibran las dos presiones (que será en una posición intermedia entre la SF y la SP).

Cuando ocurre una extracción excesiva se genera una nueva relación hidráulica entre los dos acuíferos, cuya consecuencia más trascendente respecto a la vulnerabilidad del semiconfinado es el descenso de su superficie piezométrica, con la consecuente sobrecarga hidráulica del libre en el techo del acuitardo, lo que facilita la filtración vertical descendente y el ingreso de contaminantes al acuífero semiconfinado.

Como se mencionó anteriormente, la vulnerabilidad los acuíferos semiconfinados está controlada por las propiedades del acuitardo ( permeabilidad vertical, espesor y porosidad efectiva) y por la relación de los potenciales hidráulicos entre el libre y el semiconfinado.

La permeabilidad vertical del acuitardo (K') y su transmisividad vertical (T'= K'/e') no son de fácil determinación. Una forma es mediante ensayos hidráulicos, pero estos en general brindan valores bastante más altos que los reales. Más preciso es comparar la freatimetría con la piezometría de la misma zona y obtener un mapa residual, con las diferencias de potencial hidráulico entre los acuíferos freático y semiconfinado y a partir de este último, conociendo el flujo por el semiconfinado, estimar el valor de T'[24]. Magnitudes aproximadas de T':

- 10-3 < T´ < 10-6 día-1: típicas de acuíferos semiconfinados,

- T´ < 10-6 día-1: indican un alto grado de confinamiento y

- T´> 10-3 día-1: apuntan hacia acuíferos libres o semilibres.

Así es como en este trabajo, para el estudio de la vulnerabilidad intrínseca del Acuífero Puelche se adopta el único método que existe en la actualidad para acuíferos semiconfinados: el método DHT` desarrollado por Auge (2003).

Los potenciales hidráulicos relativos de las unidades hidrogeológicas involucradas, resultan fundamentales, pues condicionan el flujo vertical. Si los niveles son parecidos el flujo vertical a través del acuitardo estará muy limitado, mientras que la dinámica vertical se acentúa notoriamente en condiciones de alteración artificial.

Otro factor que incide en la comunicación hidráulica es la continuidad areal y litológica del sellante, dado que los cambios faciales suelen modificar notablemente sus propiedades respecto a la transmisión de agua.

Considerando ambas variables (potenciales hidráulicos y T') se establecen 3 grados de vulnerabilidad (alta, media y baja), determinados primariamente por el gradiente vertical de potenciales hidráulicos y secundariamente por la T':

1) a partir de los potenciales hidráulicos (H1 correspondiente al acuífero libre y H2 al semiconfinado), se comparan ambos mapas de diferencias de potenciales y así se elabora un tercer “mapa residual” donde quedan establecidas las zonas con diferentes grados de vulnerabilidad (Tabla 15):

 

Tabla 15: Grados de vulnerabilidad del acuífero semiconfinado según relaciones de potenciales hidráulicos con el acuífero libre.

H2 > H1

vulnerabilidad baja

H2 ~ H1

vulnerabilidad media

H2 < H1

vulnerabilidad alta

2) luego, se adiciona la resistencia hidráulica que ofrece el sellante al pasaje vertical (Tabla 16).

 

Tabla 16: Grados de vulnerabilidad del acuífero semiconfinado según los valoresde la Tv,