Los contaminantes atmosféricos producidos por automóviles, calefacciones, industrias y centrales térmicas de producción de energía pueden producir efectos locales directos pero también pueden sufrir una difusión en la atmósfera, al ser transportados, distribuidos o dispersados. Esta difusión depende de factores como las características geográficas y topográficas de la zona, la velocidad y régimen del viento, la estabilidad atmosférica, etc. y genera efectos a escala regional. Además, la emisión general de partículas contaminantes a la atmósfera en un breve periodo de tiempo, de forma que sea menor al tiempo de asimilación de los contaminantes por los ecosistemas, ha generado otra serie de efectos globales alterando el equilibrio de la misma.

Teniendo en cuenta como receptores a la atmósfera, a los seres vivos y a los materiales podremos considerar los siguientes efectos:

- efectos sobre la atmósfera
- efectos sobre los materiales
- efectos sobre la vegetación
- efectos sobre los animales y el hombre