El consumo de recursos genera una serie de problemas que afectan tanto a la atmósfera, como al suelo, al agua y a la diversidad biológica. Así, la transformación de materias primas en productos elaborados y su posterior uso, generan residuos que provocan impactos ambientales importantes. Éstos se ven agravados por la magnitud y el corto espacio de tiempo en que se crean estos residuos.

La demanda energética crece de forma progresiva conforme va aumentando el desarrollo lo cual supone un importante aumento de las emisiones atmosféricas ambientales, ya que las principales fuentes de energía siguen siendo los combustibles fósiles.

En este apartado podremos informarnos de las consecuencias de nuestro consumo; la generación de residuos y el gasto energético.