La degradación del suelo es un problema severo a nivel global en la actualidad. Tiene un impacto adverso notable tanto económico como ecológico a escala local, regional y global. Supone una reducción de la capacidad actual y/o futura del suelo para producir en términos de cantidad y calidad, bienes o servicios.

Las principales causas que contribuyen al deterioro de la calidad del suelo son la pérdida de volumen de suelo, la degradación de la estructura del suelo, la pérdida de materia orgánica y actividad biológica, la degradación química y el deterioro de la fertilidad del suelo. Estas están producidas por los siguientes procesos: