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DEBATE CIENTIFICO SOBRE EL PRESTIGE
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Carta a SCIENCE sobre descoordinación en la investigación
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Testigos de un Catastrofe. Testimonio real desde a Costa Da Morte. Para los que no se fian de los medios de comunicación
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Documentos de DENUNCIA del hundimiento del petrolero "PRESTIGE"
Galeria de fotos del hundimiento y vertido en la costa.
Preguntas y respuestas recibidas en MARiNET en relación con el vertido y hundimiento del buque Prestige
5. LEGISLACION DE TRAFICO MARITIMO
09.12.2002 La catastrofe del Prestige pone de manifiesto la necesidad de tomar medidas contra los barcos piratas en Europa
10.12.2002 Medidas contra petroleros inferiores en la UE: es mejor tarde que nunca¡
11.12. 2002 ¿Por qué navega el Prestige en un área marina particularmente sensible?
La Coruña, España. De pie junto a una playa cerca de la Villa de Caion, mirando la densa mancha negra que cubre las playas y los cabos, y conociendo la tragedia más de cerca, muchas preguntas se vienen a la mente. ¿Por qué un viejo buque de petróleo escogió esta vía para transportar tan peligrosa carga? ¿Pasó éste las revisiones de mantenimiento de rutina? ¿Quién pagará por el daño causado? ¿Qué sucederá con las 60 mil toneladas de petróleo que se hundieron con el Prestige?
Todas son preguntas importantes y necesitan ser contestadas. Sin embargo existe otro interrogante que no ha sido resuelto satisfactoriamente. ¿Por qué un buque petrolero navegaba cerca de la costa de Galicia?
El Prestige
nunca debió haber estado donde estuvo. Trasportaba una delicada
carga de combustible industrial pesado -uno de los peores tipos de petróleo
en caso de derrame- dentro de un área rica en especies marinas
y aves, y donde cerca del 60% de la población local depende de la
pesca para su sustento. Adicional a esto, una vez al tanque se le empezó
a derramar la carga, fue remolcado hasta el lugar donde éste se
hundió dentro del Banco Galicia: un montículo del mar o una
montaña submarina, con una alta biodiversidad que WWF ha propuesto
para ser
designada como un Área Marina Protegida.
Los serios efectos del derrame ya están en el agua y en la línea costera. Los estimados actuales afirman que 4 mil pescadores galicios y más de 28 mil personas empleadas en industrias asociadas serán despedidas de sus trabajos. Las áreas de pesca se verán afectadas a lo largo de 10 años y los impactos en el medio ambiente quizá serán evidentes durante los próximos 20-30 años; y como si fuera poco, si las 60 mil toneladas del petróleo que quedaron en el buque no son contenidas, los efectos serán catastróficos.
La atención de los medios ha destacado los peligros de los buques petroleros de un solo casco y la necesidad de estrictas regulaciones al mantenimiento de las embarcaciones; señalando estas circunstancias como posibles responsables por el accidente. No obstante, necesitamos recordar que aún con estrictas leyes de diseño y mantenimiento de embarcaciones, y que a pesar de que las compañías lleven a cabo controles responsables, los accidentes siguen sucediendo.
Las embarcaciones transportan el 80% del comercio internacional. Siempre habrá hundimientos, colisiones y otros accidentes, que aún con las mejores reglas no se pueden prevenir. No es suficiente centrarse únicamente en la reducción de la probabilidad de futuros derrames, los gobiernos también necesitan asegurar que los derrames no ocurran en áreas marinas vulnerables.
La Organización Marítima Internacional (IMO, por su sigla en inglés) tiene la capacidad para hacerlo. En 1991, la IMO adoptó el concepto de Áreas Marinas Particularmente Sensibles (PSSA, por su sigla en inglés) -áreas vulnerables a daños por actividades de navegación internacional- que necesitan protección especial por su significado ecológico, económico, cultural o científico.
Las PSSAs
son marcadas en cartas náuticas internacionales, y los marineros
requieren de un cuidado extra cuando navegan a través de ellas.
Países costeros pueden también adoptar medidas de protección
adicionales para aquellas áreas y salvaguardarlas contra riesgos
particulares asociados con la navegación internacional. Incluyendo
la prohibición de circulación navíos de un solo casco,
la identificación de áreas que deben ser evitadas y de
rutas recomendadas, el requerimiento a
bordo de pilotos experimentados cuando los barcos pasan
a través de dichas áreas
y el requerimiento de un reporte obligatorio cuando las embarcaciones transiten
en las áreas sensibles. Una red de PSSA unida con regulaciones de
navegación estrictas apropiadas para cada área ayudaría
a reducir el impacto futuros derrames y otros accidentes similares.
La verdadera
tragedia es que en 11 años desde que fueron introducidas las PSSA,
solo 5 han sido designadas mundialmente. La línea costera de Galicia
es un de ellos. Más de 300 embarcaciones se han hundido en la costa
de Galicia en los últimos 100 años. La designación
como PSSA para esta área no pudo evitar el desastre del Prestige,
sin embargo, pudo haber ayudado a minimizar los riesgos para los
humanos y la vida salvaje de ésta y otras regiones
costeras sensibles.
Previos
derrames de petróleo han ya dejado mejoras en las prácticas
de navegación y sus regulaciones. Después del derrame del
Exxon Valdez en 1989, Estados Unidos introdujo la eliminación progresiva
de buques petroleros de un solo casco hasta el 2015. El derrame del
Erika en 1999 a las afueras de las costas francesas incitó a la
IMO a acelerar su plazo para igualar al de Estados Unidos y además,
condujo al fortalecimiento de las leyes marítimas de
dicho país. Aunque la puesta en
marcha de estas leyes sea lento -aún cuando podrían ser mucho
más estrictas- constituye un paso esencial hacia la reducción
de la probabilidad de futuros derrames de petróleo.
Ojalá el derrame del Prestige se convierta en el catalizador de la siguiente fase en el proceso, asegurando que cualquier futuro derrame no afecte áreas marinas vulnerables. Esto ayudaría a darle tanto a las personas como a la naturaleza, una mayor protección contra futuros desastres similares.
Mariacatalina Bernal Velasquez <mcbernal@invemar.org.co>
10/12/2002 MEDIDAS
CONTRA LOS PETROLEROS INFERIORES
Que la desgracia por lo menos sirva para
algo y seguiremos lamentando el dicho de "mas vale tarde que nunca": La
maquinaria pesada de la UE parece que se mueve. Les adjunto texto extraido
de INFO-EUROPA
La Comisión
ha publicado hoy los nombres de los buques de riesgo cuya entrada se prohibiría
si las nuevas normas europeas de seguridad marítima ya hubieran
entrado en vigor. También propone prohibir definitivamente
el transporte de fuel pesado en petroleros de un solo casco e insta a los
Estados a pronunciarse sobre esta nueva medida ya en el próximo
Consejo Europeo de Copenhague de los días 12 y 13 de diciembre próximos.
Estas medidas esenciales de la Comunicación «Prestige»
se suman a una solicitud oficial a los Estados miembros de que agilicen
y adelanten la aplicación de las medidas de seguridad marítima
adoptadas a raíz del naufragio del ERIKA hace tres años con
el fin de proteger las costas y los ciudadanos europeos de nuevas catástrofes,
como se habían comprometido en el Consejo Europeo de Niza en diciembre
de 2000. Por su parte, la Comisión ya ha
adoptado las
medidas dirigidas
a acelerar la constitución de la Agencia Europea de Seguridad Marítima.
(RAPID, IP/02/1791)
http://europa.eu.int/rapid/start/cgi/
LA
CATASTROFE DEL PRESTIGE PONE DE MANIFIESTO EN EUROPA LA NECESIDAD DE TOMAR
MEDIDAS CONTRA LOS BARCOS PIRATAS
El pasado 19 de noviembre, el buque petrolero Prestige, con bandera de Bahamas, armador griego y fletador anglo-suizo, se partió literalmente en dos y se hundió a 133 millas de las costas gallegas, con 77.000 toneladas de fuel en sus tanques. En los días siguientes, el buque vertió alrededor de 20.000 toneladas de un combustible pesado conocido como fuel nº 6, generando una auténtica catástrofe ecológica, económica y social en una región eminentemente dependiente del mar como es Galicia.
Tras tres semanas de marea negra, el vertido
afecta ahora a más del 81 por ciento de las costas gallegas: 913
kilómetros de los 1.121 que conforman el litoral gallego se encuentran
bajo prohibición de desarrollar las actividades pesqueras que sustentan
a las comunidades costeras. La contaminación está afectando
también a algunas playas de las regiones de Asturias, Cantabria
y el País Vasco, por lo que se las consecuencias del vertido se
están extendiendo fuera de la zona de Galicia por el litoral cantábrico
español. Por otro lado, las autoridades españolas reconocían
ayer la existencia de nuevas grietas en el petrolero hundido a 3.500 metros
en el Atlántico (que aún alberga 50.000 toneladas de fuel
en su interior) y nuevas manchas en la superficie marina. El calamitoso
estado de los restos del buque permite que se liberen más de cincuenta
toneladas de fuel por día. Según informaba ayer el diario
catalán La Vanguardia, "sólo es cuestión de tiempo
que el Prestige escupa todo su veneno hacia la superficie y que la
nueva marea negra reviente contra las
rocas y cubra la arena de las playas".
Catástrofe social y ecológica
La prohibición de faenar en el litoral
gallego causado por la marea negra mantiene hoy amarrados a más
de 6.000 barcos. Más de 16.000 marineros y 5.000 marisqueros están
afectados de forma directa por el vertido, sin contar con las numerosas
familias que viven de suministrar servicios a los pescadores (tales como
las rederas, la mayoría mujeres que confeccionan las redes
de forma casera para completar el ingreso familiar), ni a las que se dedican
a la
comercialización y distribución
del pescado. El vertido está afectando a las comunidades dependientes
del mar más humildes de Galicia, incluyendo a la economía
sumergida de subsistencia conformada por personas de muy bajos ingresos,
que carecen de alternativas a su actividad. La fatalidad ha querido que
la catástrofe del Prestige haya coincidido con el comienzo de la
temporada de Navidad, época del año en la que especialmente
los marisqueros
obtienen su mayor ingreso, debido al elevado
nivel de consumo de marisco que se produce en España en estas fiestas.
Además de una catástrofe
económica y social, la del Prestige es una tragedia ecológica.
Los pasados días 4 y 5 de diciembre, se produjo la temida llegada
de la marea negra a las islas gallegas atlánticas de Sálvora,
Ons y Cíes, que tan sólo recientemente habían sido
declaradas Parque Nacional. El 80 por ciento de las costas de la isla de
Sálvora, el 70 por cierto de Ons y el 30 por ciento de las Islas
Cíes están afectados por el vertido. La marea negra también
afecta a otras áreas naturales
muy importantes del litoral gallego, algunas declaradas de interés
europeo comunitario y otras protegidas por la legislación gallega
regional.
Tal y como han manifestado Greenpeace y
representantes de las Universidades gallegas en una declaración
conjunta, "las características de este fuel en cuestión,
muy pesado, de baja solubilidad en agua y escasa evaporación, hacen
que sea potencialmente muy persistente en el medio. Entre los compuestos
que componen el fuel se encuentran compuestos orgánicos persistentes,
de carácter bioacumulativo, que son en muchos casos posibles carcinógenos
humanos". Los expertos añaden que
"a tan sólo dos semanas del accidente ya sabemos que probablemente
exista una gran cantidad de fuel depositado en algunos de los fondos de
la costa gallega. Existe por tanto la posibilidad de que este fuel sedimentado
se convierta en una fuente de contaminación continua durante un
largo periodo de tiempo".
La magnitud de la catástrofe provocada
por el ya llamado por algunos "des-Prestige", está teniendo una
repercusión sin precedentes en la opinión pública
y en la sociedad española en su conjunto. El desastre está
creando serios problemas de credibilidad al gobierno de José María
Aznar. Se achaca a las autoridades la falta de acciones suficientes para
remediar la situación, y la falta de apoyo a las decenas
de miles de voluntarios que trabajan desesperadamente paratratar de limpiar
las playas, así como a los marineros que salen a la mar para intentar
frenar
la marea negra con medios caseros, antes
de que llegue a sus costas.
Los partidos del gobierno y oposición
se han enzarzado en una lucha política en torno al desastre del
Prestige que la sociedad contempla con bastante indiferencia respecto de
los argumentos de unos y otros. Por el contrario, la opinión pública
centra toda su atención en el drama humano y ecológico que
sufre Galicia y que ha generado un auténtico movimiento solidario
en toda España con respecto a esta región. Más de
3.000 voluntarios de todo el país se han
desplazado en tan solo un fin de semana
a Galicia para colaborar en las tareas de limpieza de las costas. Sin embargo,
solamente en los últimos días el gobierno ha movilizado a
las fuerzas del ejército para que participen de forma sistemática
en las labores de limpieza.
La UE debe tomar medidas urgentes
Los ecosistemas costeros gallegos han sufrido cinco grandes accidentes petroleros en los últimos treinta años. Grupos ecologistas y comunidades locales denuncian que los medios para enfrentar este tipo de accidentes siguen siendo los mismos que hace 10 años, cuando el petrolero Mar Egeo encalló en las costas de la ciudad gallega de La Coruña, provocando otro desastre ecológico de gran magnitud.
La tremenda repercusión pública
del caso Prestige ha puesto de manifiesto la falta de voluntad política
de la Unión Europea para tomar medidas efectivas y urgentes contra
este tipo de accidentes, y está provocando una gran presión
en las autoridades para aprobar de una vez normas que eviten otro desastre
en el futuro. De hecho, hace tan sólo tres años, un accidente
similar, provocado por el buque Erika, estremeció a las costas francesas
y generó el desarrollo
de las disposiciones comunitarias europeas
Erika 1 y Erika 2, que obligan a la utilización de doble casco a
los buques que transporten determinados tipos de crudo, y prohíbe
la navegación de buques petroleros de más de 15 años.
Asimismo, la normativa establece obligaciones de inspección y control
en los puertos comunitarios. Aunque estas normas habían sido aprobadas
con anterioridad al naufragio del Prestige, se había diferido su
entrada en vigor hasta junio de 2003 y febrero de 2004, debido a la presión
de algunos países como el Reino Unido, Holanda y
Grecia. Los dos primeros países
son líderes mundiales en el mercado de intermediarios en el transporte
de crudo (de hecho el Prestige se dirigía a Gibraltar), mientras
que Grecia tiene motivos para oponerse a la medida debido al gran número
de armadores griegos que poseen buques petroleros con banderas de conveniencia,
como es el caso del Prestige.
El viernes pasado, el Consejo de Ministros
de Transportes de la UE puso en marcha el procedimiento para la entrada
en vigor, a partir de enero de 2003, de algunas de estas normas contra
los "barcos basura". Sin embargo, estas medidas no son suficientes para
evitar otro eventual desastre. Por ejemplo, Greenpeace considera prioritario
asegurar la responsabilidad ilimitada para la industria petrolera, tal
como sucede en los Estados Unidos (a raíz del
accidente del Exxon Valdez). En palabras
de Greenpeace, "actualmente en Europa la responsabilidad de las compañías
propietarias de la carga está limitada y supone que finalmente todos
los ciudadanos deben pagar los daños provocados por una industria
que opera minimizando costes y en condiciones de seguridad insuficientes".
Por otro lado, para evitar que historias como ésta vuelvan a repetirse,
resulta imprescindible la creación de una red de puertos
seguros, la declaración de Áreas
Marinas Especialmente Sensibles o el control público de las sociedades
de clasificación.
La tragedia del Prestige pone de manifiesto,
una vez más, la necesidad de que la comunidad internacional tome
medidas contra los buques piratas que utilizando banderas de conveniencia
y empresas fantasma, burlan las normas internacionales para obtener enormes
beneficios, provocando la destrucción de los ecosistemas marinos
mediante la depredación sistemática de los mismos (en el
caso de la pesca ilegal), o provocando vertidos como el tristemente protagonizado
por el Prestige. Los beneficiarios son
unos pocos individuos sin escrúpulos. Las víctimas son, por
desgracia, siempre las mismas: el océano, y las comunidades de seres
humanos que viven de él.
Madrid, 10 de diciembre de 2002
Virginia Gascón González
Coordinadora Regional de Campaña
para Europa
Campaña Pesquerías en el
Océano Austral
ASOC (Coalición Antártida
y Océano Austral)
Calle del Oriana 25, 5to D
28045 Madrid
E-mail: virginiagascon@wanadoo.es
www.asoc.org